Registro Civil de Neuquén: trabajadores reclaman por la reapertura de las oficinas
El cierre de las sedes está afectando su capacidad para brindar atención a la comunidad. Exigen soluciones urgentes ante la falta de recursos y espacios adecuados para realizar sus labores.
La oficina del Registro Civil, ubicada en Alderete 416, se cerró el pasado 9 de enero, debido a la decisión del Gobierno provincial de no renovar el contrato de alquiler del inmueble. Esta medida dejó a los trabajadores sin un lugar físico para cumplir con sus funciones, hecho que motivó a ATE a exigir una pronta solución.
El cierre de las oficinas causó gran malestar entre los empleados, quienes decidieron tomar medidas de fuerza en demanda de la reapertura de su lugar de trabajo.
Norma Andrade, empleada del Registro Civil, explicó la situación que los llevó a realizar un paro sorpresivo, un quite de colaboración y a convocar a una asamblea permanente.
Si bien no han perdido sus puestos de trabajo, fueron reubicados en otras oficinas que no cuentan con el espacio ni el equipamiento adecuado para recibir al nuevo personal. Andrade relató que se encuentran dando vueltas, sin poder cumplir con sus tareas, como lo hacían habitualmente.
La situación afecta a toda la comunidad
El cierre de la oficina no solo afectó a los trabajadores, sino también a los vecinos que dependen del Registro Civil para realizar trámites esenciales. Norma señaló que las personas que se acercan a su nuevo lugar de trabajo le informan que asisten al anterior edificio, pero luego se ven obligados a dirigirse a las nuevas oficinas.
Esta situación duplica los tiempos de espera, retrasa los trámites y extiende las filas para realizar las gestiones de los vecinos.
Otras sedes viven la misma crisis: el volumen de trabajo ha aumentado considerablemente tras el cierre de oficinas, un hecho que refleja la necesidad de contar con más espacios para poder realizar una óptima labor.
La provincia crece, pero las oficinas disminuyen
Andrade destacó que la demanda de servicios del Registro Civil ha crecido debido al aumento poblacional en la provincia, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta y la llegada de personas de otras partes del país.
"Sabemos, por estadísticas incluso del gobierno, que está llegando mucha gente de otras provincias. También lo vemos en los cambios de domicilio que registramos en cada oficina. De ninguna manera sobran oficinas; al contrario, hacen falta más", afirmó.
Aunque los datos exhiben la necesidad de más oficinas del Registro Civil, Neuquén sigue siendo testigo del cierre progresivo de estos espacios.
El impacto en la sociedad
Además de la atención habitual, la oficina cerrada en Alderete desempeñaba un rol social clave, con iniciativas como el Código Postal Administrativo para personas en situación de calle, facilitando la obtención de DNI sin trámites burocráticos complicados.
También trabajaban en colaboración con diversas organizaciones y organismos, como Familias Solidarias y la Secretaría de Diversidad, y realizaban inscripciones de nacimiento en el hospital Castro Rendón para agilizar los trámites en casos urgentes.
Hasta ahora, la única respuesta del gobierno provincial ha sido que están "buscando" un nuevo espacio para reabrir esta sede, pero los trabajadores exigen soluciones concretas sin que el tiempo pase en vano.
Un reclamo que persiste
Ante la falta de respuestas concretas, los trabajadores del Registro Civil han decidido intensificar las protestas. Mediante panfletos, intentan informar a la población sobre la situación. Además, se están organizando para llevar a cabo distintas intervenciones.
Su objetivo es claro: visibilizar el problema y generar presión para que se tome una decisión sobre la reapertura de la oficina cerrada en Alderete. Según Andrade, el cierre se realizó de manera abrupta y sin previo aviso.
"Nos enteramos un lunes por comentarios de pasillo y no lo podíamos creer. Cada año se renovaban los contratos, incluso habíamos preguntado y nos dijeron que se iba a renovar. Un jueves nos llega la notificación oficial y el viernes ya estábamos archivando 20 años de historia para que todo fuera llevado a resguardo en la dirección", relató.
La incertidumbre sobre el futuro de la oficina y la falta de respuestas concretas por parte del gobierno mantienen en vilo tanto a los trabajadores como a los vecinos que dependen de los servicios del Registro Civil.
Por el momento, no hubo declaraciones oficiales desde el gobierno provincial ni la Dirección del Registro Civil. Se espera que en los próximos días se convoque a una instancia de diálogo para destrabar el conflicto y levantar la medida de fuerza.
Fuente: Medios