Las petroleras Rockhopper y Navitas Petroleum, responsables del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, aseguraron que continuarán con sus planes de desarrollo pese a las nuevas sanciones anunciadas por el Gobierno argentino.
Las compañías difundieron una declaración conjunta luego de que el presidente Javier Milei anunciara medidas para endurecer las sanciones contra empresas que participen en la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina.
Rockhopper, de origen británico, y Navitas Petroleum, de capitales israelíes, sostuvieron que las licencias con las que operan continúan vigentes y cuentan con el respaldo del Gobierno del Reino Unido.

En ese sentido, las empresas afirmaron que no esperan cambios significativos en el cronograma del proyecto Sea Lion. “No se prevé que los recientes acontecimientos tengan un impacto significativo en las actividades de desarrollo del Proyecto Sea Lion”, señalaron en un comunicado.
Durante su cadena nacional por Malvinas, Milei anticipó que la Argentina avanzará con la inhabilitación para operar en el territorio continental de aquellas empresas vinculadas directa o indirectamente con proyectos desarrollados en las islas.
Además, anunció un decreto para acelerar la aplicación de sanciones y el envío al Congreso de un proyecto de ley destinado a aumentar las penalidades contra las compañías involucradas. El Gobierno también busca extender las medidas a accionistas, directivos y proveedores relacionados con las actividades económicas desarrolladas en Malvinas.
El proyecto Sea Lion está ubicado en aguas del Atlántico Sur, a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, y es uno de los principales emprendimientos petroleros proyectados en la zona. El yacimiento todavía se encuentra en etapa de desarrollo y, si avanza hacia su fase productiva, podría implicar la explotación comercial de petróleo a gran escala.

La Argentina sostiene que las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos realizadas sin su autorización vulneran sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes. Las petroleras, en cambio, defienden la validez de las licencias otorgadas por las autoridades de las islas y remarcan el respaldo británico a sus operaciones.
A pesar de que ambas compañías minimizaron el impacto de las nuevas medidas, sus acciones registraron bajas durante la jornada del viernes. Los papeles de Rockhopper llegaron a retroceder más de un 5% en la Bolsa de Londres, mientras que los títulos de Navitas perdieron alrededor de un 2% en Tel Aviv.
Las dos empresas ya habían sido sancionadas por la Argentina por sus actividades vinculadas con Malvinas: Rockhopper en 2013 y Navitas en 2022. En la zona también existen licencias de exploración en manos de otras compañías, entre ellas la británica Borders & Southern y la canadiense JHI.
Fuente: Medios







