Lo que comenzó como un conflicto entre vecinos en un departamento de Cipolletti terminó derivando en un procedimiento policial que permitió secuestrar cocaína, marihuana, dinero en efectivo, teléfonos celulares y una balanza de precisión.
El episodio ocurrió durante la tarde en una vivienda de calle Betchstedt al 1000, donde una pareja joven alquilaba un departamento desde el 24 de agosto. Según el relato de la propietaria, la convivencia se había vuelto problemática y ese día decidió pedirles que abandonaran el inmueble.
La situación derivó en una discusión y fue necesaria la intervención de efectivos de la Comisaría 24ª para evitar que el enfrentamiento escalara. Finalmente, los jóvenes comenzaron a retirar sus pertenencias del lugar.
Fue entonces cuando apareció el primer elemento que llamó la atención de los policías: el hombre llevaba consigo un arma que posteriormente fue identificada como de gas comprimido, por lo que fue secuestrada.

El procedimiento tomó otro rumbo cuando ambos fueron trasladados a la dependencia policial para verificar sus datos.
Los efectivos detectaron que los nombres que habían proporcionado no coincidían con sus verdaderas identidades. Se trataba de un joven de 20 años, oriundo de Entre Ríos, y una joven de 18 años, nacida en Bariloche.
A partir de esa situación, la Policía realizó un inventario de las pertenencias de ambos. Durante la revisión de una riñonera que llevaba el hombre, encontraron varios envoltorios que contendrían cocaína.
Ante el hallazgo se dio intervención al Juzgado Federal y a personal especializado en investigaciones relacionadas con estupefacientes.
La requisa permitió secuestrar 15,1 gramos de cocaína y 4,1 gramos de marihuana. Además, entre las pertenencias del joven había $99.000 en efectivo, un teléfono celular, una libreta con anotaciones, una pastilla identificada como “fármaco” y una bolsa con una sustancia compacta, cuyo contenido deberá ser determinado mediante los análisis correspondientes.
Cinco celulares y una balanza de precisión
La revisión de las pertenencias de la joven también aportó elementos que despertaron la atención de los investigadores.
La chica de 18 años tenía cinco teléfonos celulares, una cámara fotográfica y una balanza de precisión. Además, los policías encontraron un envoltorio con una dosis de cocaína y una bolsa con pastillas de distintos colores.
La presencia de la balanza junto con los estupefacientes será uno de los puntos que deberá analizar la investigación para determinar qué función cumplía el dispositivo y si estaba relacionado con el material secuestrado.
También serán evaluados el dinero en efectivo, los teléfonos, la libreta y los demás elementos encontrados durante el procedimiento para determinar si existe alguna vinculación entre ellos y una eventual actividad de comercialización de drogas.
Una pelea vecinal terminó en una causa federal
Así, un conflicto que inicialmente estaba relacionado con la convivencia entre una propietaria y sus inquilinos terminó derivando en una investigación de mayor complejidad.
El secuestro de las sustancias y de los distintos elementos quedó a disposición de la Justicia Federal, que deberá establecer el origen de las drogas, la finalidad de los objetos encontrados y la eventual responsabilidad de los dos jóvenes.
Por el momento, los elementos secuestrados forman parte de la investigación y serán sometidos a las pericias correspondientes antes de determinar qué figura penal podría corresponder en el caso.








