Este domingo se cumple un año del triple crimen de Florencio Varela que tuvo como víctimas a Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez. Las dos primeras tenían 20 años y Lara, 15. Las jóvenes fueron vistas por última vez durante la noche del viernes 19 de septiembre de 2025, cuando subieron a una camioneta Chevrolet blanca bajo la promesa de asistir a una fiesta por la que recibirían 300 dólares cada una. Sin embargo, según la investigación, se trató de una emboscada.
Las tres fueron trasladadas hasta una vivienda ubicada en la calle Chañar al 700, en el barrio Villa Vatteone de Florencio Varela. Allí permanecieron privadas de su libertad, fueron sometidas a una serie de agresiones y finalmente asesinadas. Sus cuerpos fueron encontrados el 24 de septiembre, enterrados en un pozo del patio trasero de la propiedad.

La principal hipótesis de los investigadores sostiene que los asesinatos estuvieron relacionados con el robo de droga a una organización dedicada al narcotráfico. De acuerdo con esa línea investigativa, las víctimas fueron llevadas hasta la vivienda para exigirles información sobre un cargamento de cocaína que había sido sustraído.
La causa también incorporó elementos que, para los investigadores, apuntan a que el crimen buscó generar un mensaje de disciplinamiento dentro de la organización. La Justicia describió el caso como un episodio de violencia extrema contra las mujeres en un contexto de criminalidad organizada vinculada al narcotráfico.
Las autopsias determinaron que las tres jóvenes sufrieron lesiones graves antes de morir. En el caso de Lara, se constataron múltiples heridas y un profundo corte en el cuello; Morena murió como consecuencia de una estrangulación y Brenda sufrió traumatismos graves de cráneo, además de otras lesiones.

La investigación avanzó rápidamente durante las semanas posteriores al hallazgo de los cuerpos. Entre los principales acusados quedó Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, quien fue detenido en Perú y posteriormente extraditado a la Argentina. En junio de 2026, el juez federal de Morón Jorge Rodríguez lo procesó con prisión preventiva por su presunta participación en los homicidios.

Según el procesamiento, Valverde Victoriano habría tenido un papel dentro de la planificación y logística del hecho, incluyendo la captación y traslado de las víctimas, el aseguramiento del lugar donde permanecieron cautivas y el control de la situación antes de los asesinatos. El expediente sostiene que su intervención habría sido parte de un plan delictivo común.
Otro de los acusados es Matías Agustín Ozorio, señalado por los investigadores como cercano a “Pequeño J”. Ambos fueron detenidos en Perú luego de que la Justicia argentina emitiera pedidos de captura internacional.
Con el avance de la investigación se produjeron nuevas detenciones. A comienzos de septiembre de 2026, cuatro nuevos sospechosos fueron arrestados, por lo que la causa pasó a contar con al menos 15 personas detenidas e imputadas. El expediente continúa bajo investigación judicial.
La causa quedó bajo la órbita de la Justicia Federal y contempla distintas acusaciones vinculadas con los homicidios, la privación ilegal de la libertad y delitos relacionados con una presunta organización criminal. La situación procesal de los involucrados es diferente y continúa sujeta a las decisiones de la Justicia.

A un año de los asesinatos, familiares, amigos y vecinos de las víctimas organizaron distintos homenajes para recordar a Morena, Brenda y Lara y reclamar justicia. Durante el sábado 19 de septiembre se realizó una peregrinación con velas siguiendo parte del recorrido que hizo la camioneta en la que viajaban las jóvenes. Este domingo 20, en tanto, está prevista la inauguración de un mural conmemorativo en la Rotonda de La Tablada, además de una suelta de globos.

Fuente: Medios








