Junín de los Andes logró contener la crecida del Chimehuín y sostiene el monitoreo de las zonas bajas

El municipio reforzó las defensas en distintos sectores y mantiene la emergencia activa. Tres familias estuvieron cerca de ser evacuadas y hubo restricciones preventivas en la zona de la Costanera.
Junín de los Andes logró contener la crecida del Chimehuín y sostiene el monitoreo de las zonas bajas

La situación en Junín de los Andes comenzó a mostrar una evolución favorable después de varios días de preocupación por la crecida del río Chimehuín. Las intensas lluvias y el aumento del caudal provocaron el avance del agua sobre distintos sectores de la localidad y obligaron al municipio a reforzar las defensas y ejecutar trabajos de emergencia para evitar que el río alcanzara los barrios.

El secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Junín de los Andes, Daniel Madueño, explicó este jueves 1 de octubre, en diálogo con Entretiempo por AM550, que el escenario actual es más estable, aunque la emergencia municipal continúa y se mantiene un monitoreo permanente sobre el comportamiento del río.

“En este momento es bastante positiva. Hemos logrado controlar el río generando nuevas defensas”, señaló Madueño. El funcionario recordó que durante los últimos días el nivel del agua tuvo importantes variaciones, especialmente durante las noches, lo que obligó a intensificar la vigilancia.

“Tuvimos un par de días bastante caóticos donde el nivel del río subía y bajaba constantemente. Nos subía más de noche, por lo cual tuvimos que tener monitoreado el río durante las noches”, explicó.

Madueño describió la crecida como un episodio de características poco habituales para la localidad y recordó que hacía varios años que no se registraba un fenómeno de esta magnitud. “Una gran crecida. Hacía ya unos cuantos años que no se veía. Creo que una de estas características se pudo ver allá por el año 95, 94”, indicó.

En ese contexto, destacó que Junín de los Andes cuenta con defensas construidas a lo largo de los años, una infraestructura que permitió contener y encauzar el avance del agua. “Por suerte Junín de los Andes ha ido sumando defensas sobre el río Chimehuín, entonces se lo puede ir encausando y controlando de mejor manera”, sostuvo.

Sin embargo, explicó que los sectores más bajos continúan siendo los más vulnerables ante una crecida. “La parte baja siempre es la que sufre las arremetidas del río y en este caso tuvimos que salir de emergencia a poder contenerlo porque si no se metían los barrios”, afirmó.

Los trabajos de emergencia se desplegaron en diferentes puntos, debido a que el río Chimehuín atraviesa la localidad de norte a sur. “Reforzamos defensas. Nosotros tenemos Junín de los Andes, que está atravesado por el río Chimehuín en su totalidad de norte a sur. Tuvimos que hacer trabajos desde el norte hasta el sur en varios sectores”, detalló.

Tres familias estuvieron cerca de ser evacuadas

La crecida también generó situaciones de riesgo para vecinos de los sectores más expuestos. Madueño confirmó que tres familias estuvieron a punto de ser evacuadas, aunque finalmente rechazaron la medida.

“Hubo tres familias que estuvieron a punto de ser evacuadas, pero después se negaron al momento de accionar. Nosotros no podemos obligar a nadie a evacuar”, explicó.

El funcionario indicó que desde el municipio se comunicaron los riesgos y las posibles consecuencias de permanecer en esas zonas, pero que la decisión final corresponde a cada familia. “Uno trata de exponerle todos los peligros a los que se exponen, pero bueno, es una decisión personal y también hay que respetarlo”, manifestó.

Las lluvias también provocaron otro inconveniente en distintos sectores de la localidad: el descenso de agua desde las zonas de montaña a través de las vertientes. “También tenemos, producto de la lluvia, la bajada de vertientes que vienen desde la montaña y que atraviesan el pueblo”, explicó Madueño.

Ante este escenario, el municipio debió realizar nuevas canalizaciones para conducir el agua hacia los desagües correspondientes. En algunos sectores, incluso, se utilizaron calles pavimentadas como parte del recorrido para evitar que el agua se acumulara en zonas habitadas.

Restricciones en la zona de la Costanera

El comportamiento del río también obligó a implementar medidas preventivas en la Costanera. En uno de los sectores se suspendió temporalmente el tránsito vehicular debido a las condiciones del terreno y a la presencia de filtraciones.

“En los lugares donde el río ya creció de tal manera que está sobre la orilla, tenemos que sí o sí generar defensas”, explicó el secretario de Obras Públicas.

En otros puntos se tomaron medidas precautorias para reducir los riesgos. “Tuvimos que tomar medidas precautorias en la peatonal que tenemos sobre Costanera, que tiene tanto peatonal como cruce de vehículos”, señaló.

El tránsito vehicular fue suspendido debido a que algunas viviendas se encuentran a menor nivel y se registraban filtraciones vinculadas con la napa. El paso peatonal, en cambio, continuó habilitado.

El monitoreo seguirá durante las próximas semanas

Aunque el panorama actual es más favorable, desde el municipio advierten que la situación requiere seguimiento permanente debido a las condiciones climáticas previstas para las próximas semanas.

Madueño señaló que durante la jornada no se registraron nuevas lluvias y que las proyecciones permiten esperar cierta estabilidad durante los próximos días. “Seguimos en emergencia, pero bueno, el día de hoy por suerte no hubo lluvias y en lo que está proyectado en tres días más esperamos no tenerla”, sostuvo.

A partir de lo ocurrido, el funcionario planteó que el seguimiento del nivel del río deberá incorporarse de manera permanente a la planificación municipal. “De ahora en adelante hay que comenzar a tenerlo dentro de nuestra agenda de trabajos anuales”, afirmó.

Según explicó, luego de un período prolongado de sequía, la región podría atravesar ahora una etapa de lluvias que se extendería hasta noviembre, aunque con períodos de mayor y menor intensidad. “Necesariamente tendremos que mantener las alertas y estar al cuidado de cómo se puede mover el nivel del agua del río”, señaló.

Lluvias, deshielo y el comportamiento del Chimehuín

Uno de los factores que influye en el comportamiento del río es la ubicación de su naciente. Madueño explicó que el Chimehuín nace en el lago Huechulafquen, ubicado a unos 25 kilómetros de Junín de los Andes, donde las precipitaciones pueden presentar una mayor intensidad que en la localidad.

“Eso hace que el río también crezca desde allá y llegue acá, Junín de los Andes, con mayor fuerza y con mayor caudal”, explicó.

A las lluvias se suma además el proceso de deshielo propio de la llegada de la primavera. El funcionario mencionó un reciente “deslave” de nieve provocado por las precipitaciones, que convirtió parte de la nieve acumulada en agua y contribuyó al incremento de los caudales.

“Ahora, con la llegada de la primavera, también tenemos la nieve que se derrite y comienza a aumentar los niveles de agua que bajan por la montaña y completan los lagos, los ríos y aumentan también el nivel”, explicó.

Por este motivo, aunque el río Chimehuín se encuentra actualmente más controlado, el municipio mantiene las defensas reforzadas y continúa con el monitoreo como una de las principales tareas para las próximas semanas.

Fuente: Medios.

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