Eva Marie Saint, una de las últimas grandes figuras de la época dorada de Hollywood, murió a los 102 años en su casa de Los Ángeles, rodeada de familiares y seres queridos. La noticia fue confirmada este martes por su representante y marcó el final de una trayectoria que la llevó a trabajar con directores como Alfred Hitchcock, Elia Kazan y Otto Preminger.
Saint fue una de las actrices que redefinieron el papel de la clásica estrella rubia del cine estadounidense. A diferencia de otras figuras de esa generación, llegó a lo más alto después de iniciar su carrera en la televisión y construyó una filmografía marcada por personajes de gran carácter, sensibilidad y personalidad.

El Oscar por “Nido de ratas”
Su consagración llegó con “Nido de ratas” (1954), dirigida por Elia Kazan y protagonizada por Marlon Brando. Saint interpretó a la novia de Terry Malloy, el personaje de Brando, y consiguió el Oscar a la mejor actriz de reparto, la única estatuilla de su carrera.
El premio fue anunciado por Frank Sinatra durante la ceremonia de 1955. Saint subió al escenario para recibirlo mientras atravesaba un avanzado embarazo y bromeó: “Podría dar a luz en este mismo momento”. Dos días después nació Darrell, el primero de sus dos hijos.

Su interpretación le abrió las puertas a una carrera que continuó con papeles de distintos géneros y junto a algunos de los nombres más importantes del cine estadounidense.

La rubia de Hitchcock
Cinco años después de “Nido de ratas”, Saint volvió a quedar en la historia del cine con “Intriga internacional” (1959), de Alfred Hitchcock. Allí interpretó a Eve Kendall, una mujer enigmática, seductora e inteligente que se convierte en la pareja de Cary Grant.
El personaje se alejó de la imagen tradicional de las rubias que habían protagonizado las películas de Hitchcock y se convirtió en una de las figuras femeninas más decididas de su filmografía.

El propio director destacó el trabajo realizado junto a la actriz: “Me tomé mucho trabajo con ella, transformándola y haciéndola aparecer elegante y sofisticada. Controlé hasta el último pelo de su cabeza”.
“Éxodo” y una carrera con grandes directores
La tercera película que completó la etapa más recordada de su carrera fue “Éxodo” (1960), dirigida por Otto Preminger. Saint interpretó a Katty Fremont, una enfermera estadounidense que se involucra en la lucha por la conformación del Estado de Israel y que comparte una historia romántica con el personaje de Paul Newman.
Después de trabajar con Kazan, Hitchcock y Preminger, Saint se consolidó como una prestigiosa actriz de reparto y demostró su versatilidad en producciones como “A cada cual su propio infierno” (1962), “36 horas de suspenso” (1964), “Almas en conflicto” (1965), “¡Ahí vienen los rusos!” (1966), “Grand Prix” (1967) y “El amor es así” (1970).

Del Actors Studio a la televisión
Saint había nacido en Newark, Nueva Jersey, el 4 de julio de 1924. Durante sus estudios universitarios en Ohio tenía previsto convertirse en maestra, pero terminó acercándose a la actuación. Comenzó trabajando en radionovelas, pasó brevemente por el modelaje y completó su formación en el Actors Studio.
Su carrera profesional comenzó en los primeros años de la televisión estadounidense. Su participación en “The Trip to Bountiful”, una adaptación teatral de una obra de Horton Foote, llamó la atención de Elia Kazan, quien posteriormente la eligió para “Nido de ratas”.
Con el paso de los años, Saint alternó entre el cine, Broadway y la televisión. Entre sus trabajos televisivos más recordados estuvo “Moonlighting”, donde interpretó a la madre de Cybill Shepherd.
También alcanzó a las nuevas generaciones con películas como “Nada en común” (1986), junto a Tom Hanks, “Pasión por África” (2000) y “Superman regresa” (2006), donde interpretó a Martha Kent.

Sus últimos años y el recuerdo del Oscar
Saint se despidió del cine en 2014, con un papel secundario en “Un cuento de invierno”, dirigida por Akiva Goldsman.
En 2018, a los 93 años, participó de la ceremonia por los 90 años de los premios Oscar y entregó la estatuilla al mejor vestuario, que fue para “El hilo fantasma”. Su aparición fue acompañada por una de las grandes ovaciones de la noche.

Durante aquella ceremonia recordó a su esposo, el productor y director Jeffrey Hayden, con quien estuvo casada durante 65 años y que había muerto ese mismo año. “Veníamos a la fiesta de la Academia de Hollywood todos los años, lo extraño mucho y este momento compensó tanta tristeza. Pero acabo de darme cuenta de algo. Soy mayor que la Academia. Cuatro meses más, tal vez cinco. Estoy muy orgullosa de eso”, había dicho.
Con su muerte, Hollywood pierde a una de las últimas grandes protagonistas de una generación irrepetible, aquella que convirtió a figuras como Eva Marie Saint en parte de la historia del cine.

Fuente: Medios








