La actividad sísmica en Sudamérica volvió a poner en discusión la preparación de la Argentina frente a posibles terremotos de gran magnitud. En ese contexto, el geólogo Álvaro González advirtió sobre los riesgos que enfrenta Jujuy y remarcó la necesidad de fortalecer la prevención, mejorar las condiciones de las construcciones y capacitar a la población para responder ante una emergencia.
Las declaraciones del especialista se conocen luego de recientes movimientos sísmicos registrados en Panamá y otros países de la región, y de las advertencias sobre la energía acumulada en zonas de la costa del Pacífico. Entre ellas, un sismólogo peruano señaló que la costa central de Perú podría registrar un terremoto de magnitud 8,5 a 8,8, debido a la energía acumulada desde el sismo de 1746. También se difundieron advertencias sobre el norte de Chile, cerca de la frontera con Perú.

Por qué Jujuy registra sismos frecuentes
González explicó que la provincia registra movimientos sísmicos de manera habitual, aunque muchos no son percibidos por la población porque se producen a gran profundidad.
“En Jujuy pasa todos los días, más que nada en la Puna. Lo que pasa es que nosotros no lo percibimos porque es a mucha profundidad esa liberación de energía”, señaló.
El geólogo sostuvo que la frecuencia de estos movimientos no presentó cambios significativos y que los registros se mantienen dentro de los promedios habituales. Sin embargo, advirtió que un sismo más superficial podría sentirse con mayor intensidad y afectar a distintas localidades, incluida San Salvador de Jujuy.

De acuerdo con el especialista, la provincia se encuentra en la zona sísmica 3, considerada de peligrosidad elevada dentro de la clasificación del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).
“Nosotros lo que tenemos que hacer es prepararnos como provincia. Hay sistemas de alerta, de alarma, hay que prepararse y hacer capacitaciones para que la gente también sepa qué hacer en esos momentos”, expresó.
Cómo influye el suelo en los daños de un terremoto
Otro de los aspectos señalados por González es la composición del terreno en diferentes sectores de Jujuy, una condición que debe considerarse al momento de construir viviendas y edificios.
“El suelo jujeño es arcilloso, generalmente son depósitos finos, no están muy bien consolidados”, explicó.
Por ese motivo, destacó la importancia de que las nuevas construcciones incorporen diseños y bases sismorresistentes adecuados a las características de cada terreno. También recordó que la calidad de las edificaciones y las condiciones del suelo influyen en los daños que puede provocar un movimiento sísmico.

El especialista aclaró que la ciencia no puede anticipar con exactitud cuándo ocurrirá un terremoto, qué magnitud tendrá ni cuáles serán las zonas más afectadas.
“No sabemos cuándo. No podemos decir ni la intensidad, ni qué barrio se va a afectar más o qué barrio se va a afectar menos. Eso no se puede predecir”, sostuvo.
González realizó estas declaraciones al analizar el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido en Panamá el 9 de octubre, que provocó daños materiales y dejó personas heridas, según los primeros reportes citados en la información.
Qué hacer durante un terremoto
Como parte de las medidas de prevención, el geólogo recordó la importancia de participar en simulacros y conocer las acciones básicas para protegerse durante un sismo. En ese marco, mencionó el simulacro internacional ShakeOut, previsto para el jueves 15 de octubre, una iniciativa destinada a que familias, instituciones educativas y lugares de trabajo practiquen cómo actuar ante estos fenómenos.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Agacharse, cubrirse la cabeza y el cuello, y sujetarse de un mueble firme, como una mesa resistente.
- Alejarse de ventanas, vidrios y objetos que puedan caer.
- No ubicarse debajo de los marcos de las puertas.
- No correr hacia el exterior mientras el suelo está temblando.
- Esperar a que termine el movimiento antes de evaluar una evacuación segura.
- Preparar un kit de emergencia con agua, un botiquín de primeros auxilios y otros elementos esenciales.
El objetivo de estas medidas es reducir los riesgos y evitar reacciones que puedan aumentar el peligro durante un terremoto.
Fuente: Medios










