La defensa de Agustina Cosachov pidió la absolución de la psiquiatra en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y solicitó, de manera subsidiaria, que se declare la prescripción del delito. Durante los alegatos de cierre, sus abogados rechazaron las acusaciones por presunta falsedad ideológica y homicidio simple con dolo eventual, y cuestionaron el funcionamiento de la internación domiciliaria del exfutbolista.
El principal defensor de la médica, Vadim Mischanchuk, aseguró que su representada no actuó con indiferencia y responsabilizó a la empresa de medicina prepaga por las dificultades que, según sostuvo, atravesó el equipo encargado de atender al exjugador en el country San Andrés, donde permaneció internado hasta su muerte, el 25 de noviembre de 2020.

“Nunca actuó con indiferencia y jamás pateó la pelota afuera; la prepaga entorpeció todo”, afirmó el abogado durante su exposición.
Por su parte, el letrado Martín Etchart también reclamó la absolución de Cosachov y sostuvo que no debería haber imputados en el proceso, al considerar que el juicio debe determinar si existió o no mala praxis. Marcelo Rodríguez Jordán, otro de los integrantes de la defensa, pidió que no se aplique la inhabilitación para ejercer la medicina y solicitó la eximición de prisión.
“Maradona contó con autonomía y lamento como todos que haya fallecido”, expresó el abogado.

La defensa cuestionó la atención médica y apuntó contra la prepaga
Durante su alegato, Mischanchuk puso en duda algunos testimonios presentados en el juicio y defendió las decisiones médicas adoptadas por Cosachov. En particular, cuestionó las declaraciones que señalaban que Maradona no estaba en condiciones de tomar decisiones sobre su salud.
“Hubo testigos que dijeron que el paciente no podía tomar decisiones, pero las historias clínicas dicen otra cosa”, sostuvo.
El abogado también repasó la operación a la que fue sometido Maradona por un hematoma subdural en una clínica de Olivos y afirmó que la intervención fue exitosa, aunque luego debió ser sedado. Además, rechazó que el exfutbolista hubiera atravesado una internación involuntaria.
Al referirse a la etapa posterior, en Tigre, el defensor cuestionó la confiabilidad de parte de la documentación médica y destacó el contenido de un grupo de mensajería identificado como “Tigre”, que consideró relevante para reconstruir lo sucedido.
“De ninguna manera Cosachov fue improvisada. Cuando uno lee la historia clínica, se da cuenta que Cosachov fue obsesiva”, afirmó.

Mischanchuk también señaló que la autopsia no detectó alcohol ni drogas de abuso en el cuerpo de Maradona, sino medicamentos suministrados por la propia psiquiatra. En esa línea, citó declaraciones de toxicólogos, psiquiatras y médicos que, según sostuvo, respaldaron el tratamiento farmacológico indicado y las dosis utilizadas.
“La defensa de Cosachov probó que la medicación era la correcta y las dosis eran necesarias”, manifestó.
El abogado expresó además su respeto por los familiares del exfutbolista, aunque cuestionó que su defendida no hubiera recibido información sobre distintos episodios ocurridos durante la internación domiciliaria.
“A ella nadie le avisó el episodio de la taquicardia, la salida del country, la caída y las edematizaciones”, afirmó. También rechazó el planteo de Mario Baudry, representante legal de Dieguito Fernando, sobre la posibilidad de que un diurético hubiera evitado la muerte. “No está probado que con un diurético le salvaba la vida a Maradona”, sostuvo.
El defensor agregó que, desde 2007, Maradona no tomaba medicación para el corazón y cuestionó el papel de Maximiliano Pomargo, cuñado del abogado Matías Morla, en las decisiones vinculadas con los medicamentos.

Las acusaciones contra Swiss Medical y la jefa de Cuidados Domiciliarios
Otro de los ejes centrales del alegato fue el funcionamiento de la atención domiciliaria. Mischanchuk acusó a Swiss Medical de obstaculizar el proceso asistencial desde el 11 de noviembre de 2020 y sostuvo que la empresa habría dificultado la coordinación entre los profesionales que atendían a Maradona.
“Desde el 11 de noviembre de 2020, la prepaga puso palos en la rueda y cuando ocurrió el lamentable óbito también”, afirmó.

El abogado apuntó contra los gerentes de la compañía y contra Nancy Edith Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios, al considerar que limitaron las posibilidades de actuación de los responsables de la atención. Según su planteo, se enviaron auxiliares de enfermería al country San Andrés en lugar de enfermeros y se habría restringido el contacto entre estos profesionales, el neurólogo y otros integrantes del grupo “Tigre” con los médicos tratantes.
Durante su exposición, exhibió un audio atribuido a Forlini en el que se escucha: “Me llego a enterar que alguien habla con el equipo tratante y lo hablo con los gerentes”.
A partir de ese material, el defensor sostuvo que la compañía “se quería sacar de encima al paciente” y afirmó que los responsables de la empresa le habían “atado las manos” a Forlini, aunque consideró que ella tampoco supo revertir esa situación.

Mischanchuk también mencionó que Maradona había manifestado su intención de trasladarse a su casa de Campos de Roca, donde, según el abogado, habría tenido alcohol a su alcance. En ese contexto, insistió en que Cosachov no eludió sus responsabilidades.
Al cerrar su exposición, el letrado citó una reflexión del forense Carlos Mauricio Cassinelli, quien participó de la autopsia y de la Junta Médica Interdisciplinaria: “Es contrafáctico saber que si estaban todos se evitaba la muerte”.
La defensa del psicólogo Carlos Díaz también pidió la absolución
Durante la misma jornada, los abogados del psicólogo Carlos Díaz solicitaron que su cliente sea absuelto y rechazaron que tenga responsabilidad penal en la muerte de Maradona.
El defensor Luciano Zorrilla sostuvo que Díaz no debería estar acusado y cuestionó la falta de pruebas para respaldar la imputación.

“Esta parte no desconoce el dolor de las hijas, los familiares y los allegados a Maradona, pero la Justicia exige pruebas. En este juicio esa prueba brilla por su ausencia”, expresó.
A su turno, el abogado Diego Olmedo afirmó que demostrarían la inocencia del psicólogo y criticó la presión mediática sobre el proceso. También remarcó que su defendido es especialista en adicciones, pero no médico ni enfermero.
“No concibo que la familia le eche la culpa a Díaz por la muerte de Maradona”, manifestó Olmedo, quien además sostuvo que la Ley de Salud Mental establece que debe presumirse la capacidad de las personas.

El letrado defendió la división de responsabilidades entre los profesionales y aseguró que Díaz realizaba recomendaciones, mientras que Cosachov tomaba sus propias decisiones médicas.
“Díaz recomendaba y Cosachov hacía lo que mejor le parecía”, afirmó. Finalmente, cuestionó las acusaciones formuladas durante el juicio y concluyó: “Si fuéramos todos bocones, varios de los que estamos acá deberíamos presos”.
Cómo sigue el juicio por la muerte de Maradona
El cronograma de alegatos continuará con las exposiciones de las defensas de los demás acusados. Entre los próximos en intervenir se encuentran Francisco Oneto, Julio Rivas y Roberto Rallín, representantes del neurocirujano Leopoldo Luque, además de Nicolás D’Albora y Agustín Varela, abogados de Nancy Forlini.
Posteriormente, será el turno de las defensas del coordinador de enfermería Mariano Perroni y del enfermero Ricardo Omar Almirón.
El proceso busca determinar las responsabilidades penales de los profesionales que participaron en la atención de Maradona antes de su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Fuente: Medios










