La reducción de los subsidios del régimen de Zona Fría provocó un aumento promedio del 19,7% en las facturas de gas de todo el país. El mayor impacto se registró en los usuarios de Distribuidora Gas Cuyana, que afrontaron una suba promedio del 50,3%, según los datos presentados durante la reunión de directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege).
El incremento corresponde al promedio del conjunto de usuarios de cada distribuidora y no exclusivamente a quienes perdieron el beneficio. Por ese motivo, las personas que dejaron de recibir los descuentos por Zona Fría experimentaron aumentos todavía mayores en sus facturas, aunque en algunos casos sobre montos absolutos relativamente bajos.
La modificación del régimen se produjo luego de que el Congreso sancionara, el 24 de septiembre, la Ley 27.828, que eliminó los descuentos generalizados del 30% y el 50% para las localidades incorporadas mediante la ampliación de 2021. La norma, publicada en el Boletín Oficial el 13 de octubre, mantuvo la cobertura histórica de la Patagonia, Malargüe y la Puna.

En las localidades que dejaron de contar con la bonificación general, se conservó un descuento del 20%, pero quedó condicionado a la inscripción en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y al cumplimiento de determinados requisitos socioeconómicos y condiciones geográficas. Además, el beneficio pasó a calcularse sobre el consumo base de gas y no sobre el total de la factura.
La ampliación del régimen aprobada en 2021 había extendido los subsidios a aproximadamente 3 millones de hogares. Hasta ese momento, la cobertura alcanzaba a 79 departamentos de 10 provincias, pero luego pasó a incluir 230 departamentos de 14 provincias. Entre las jurisdicciones incorporadas estuvieron sectores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis.
En el detalle por distribuidora, Gas Cuyana, que opera comercialmente como Ecogas, registró el mayor incremento promedio, con un 50,3%. La empresa presta servicio a unos 665.000 usuarios de Mendoza, San Juan y San Luis. En segundo lugar se ubicó Distribuidora Gas del Centro, con un aumento promedio del 40,4%. La compañía abastece a aproximadamente 830.000 usuarios de Córdoba, Catamarca y La Rioja.
Por su parte, Camuzzi Gas del Sur registró una suba promedio del 39% en su área de concesión, que comprende Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y parte del sur de la provincia de Buenos Aires. En tanto, Camuzzi Gas Pampeana tuvo un incremento promedio del 30%.
En el caso de Litoral Gas, el aumento promedio alcanzó el 38% y comprendió a toda la provincia de Santa Fe y a siete partidos del norte bonaerense: San Nicolás, Ramallo, Pergamino, Colón, Arrecifes, San Pedro y Baradero.
Los incrementos fueron menores en el área de Naturgy NOA, anteriormente conocida como Gasnor. Allí, el impacto promedio fue del 9,5% para los usuarios de Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. En Naturgy BAN, que abastece al norte y oeste del Gran Buenos Aires, el efecto fue prácticamente imperceptible, con una suba promedio del 1,75%.
En cambio, los usuarios de Metrogas, GasNea y la subdistribuidora Redengas no fueron alcanzados por los cambios en el régimen de Zona Fría, por lo que únicamente deberán afrontar los ajustes tarifarios habituales.
A este impacto se sumará un nuevo incremento a partir del 1 de noviembre, que alcanzará a todos los usuarios del país. Según lo informado en la reunión del directorio, las facturas registrarán una suba promedio del 2,17%, como consecuencia de las actualizaciones en los costos de transporte, distribución y del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
El ajuste contempla un incremento del 0,47% en el precio del gas medido en pesos y modificaciones en los segmentos de transporte y distribución. Estas últimas incluyen la aplicación del escalón 18 del aumento del Valor Agregado de Distribución (VAD), acordado en la Revisión Quinquenal Tarifaria, y la actualización mediante una fórmula que combina los índices de precios al consumidor (IPC) y de precios internos al por mayor (IPIM), que arrojó un incremento del 2,55%.
Por otra parte, la reunión de directorio del organismo tuvo una duración aproximada de una hora y se desarrolló sin mayores tensiones. Uno de los temas que finalmente quedó postergado fue la presentación de la nueva Unidad de Integración y Transparencia, cuya aprobación estaba prevista inicialmente.
El vicepresidente a cargo del ente, Vicente Serra, decidió aplazar el tratamiento de esa iniciativa, que genera diferencias internas. Según fuentes consultadas, la salida del secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, también contribuyó a reducir las tensiones mientras se define el nuevo escenario dentro del área.
Fuente: Medios











