El robo de medidores de agua y llaves de vereda volvió a aparecer en Neuquén y encendió una alerta entre los vecinos y las autoridades del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS). En los últimos días, el organismo registró una serie de hechos en distintos sectores de la capital, principalmente en las inmediaciones del Parque Jaime de Nevares.
Además de quedarse sin agua, las familias afectadas deben afrontar el costo de reponer las piezas sustraídas, que puede alcanzar los 150.000 pesos. La situación fue confirmada por Martín Giusti, coordinador del EPAS, durante una entrevista con medios locales.
Según explicó el funcionario, los primeros indicios surgieron a partir de reclamos por falta de suministro y pérdidas de agua en la vía pública. Sin embargo, cuando las cuadrillas llegaron a los domicilios, comprobaron que faltaban los medidores y las llaves de vereda.
“Teníamos reclamos de vecinos que nos estaban llamando por falta de agua y por pérdidas en vía pública. Cuando nos acercamos, está faltando la llave de vereda y los medidores”, relató.
Una modalidad delictiva que vuelve a aparecer
El robo de piezas de bronce en las veredas no es nuevo en la ciudad. Durante el año pasado se habían registrado reclamos frecuentes de vecinos, incluso a través de WhatsApp.
Uno de los casos ocurrió sobre la calle Linares, donde los responsables de un bar decidieron proteger la caja de la llave de paso con pasadores de hierro y tornillos de gran tamaño. La medida llegó después de que la estructura fuera abierta en reiteradas oportunidades para llevarse la pieza.
Con el paso de los meses, las denuncias disminuyeron y la modalidad pareció perder fuerza. Por eso, su reaparición sorprendió a las autoridades del organismo. “La verdad que es una sorpresa que a esta altura del año ya empiecen con esta modalidad”, reconoció Giusti.
Los sectores donde se detectaron los robos
De acuerdo con el relevamiento del EPAS, los hechos se concentraron en las calles Pehuén, Rivadavia, Alberti y Linares, en el área cercana a la plaza Jaime de Nevares.
Los reclamos comenzaron a llegar durante la noche y, en las recorridas realizadas a primera hora del día siguiente, el personal constató nuevos faltantes que se habrían producido durante la madrugada.
Giusti señaló que la escasa iluminación de algunos sectores podría facilitar estos delitos. Mencionó especialmente el Pasaje del Sol y sus alrededores, una zona que describió como “medio oscura”.
Sin embargo, aclaró que los casos no se limitan a ese punto de la ciudad. También se detectaron robos en Confluencia y otros barrios. “No son sectores puntuales. Hemos detectado varios robos”, advirtió.
Hasta el momento, uno de los pocos indicios surgió de una cámara de seguridad particular. Una vecina de las inmediaciones del Parque Jaime de Nevares revisó las grabaciones y observó a dos personas que recorrían la cuadra, aunque la falta de iluminación impidió identificarlas.

Viviendas sin agua y conexiones dañadas
Los perjuicios no terminan con la sustracción de los medidores y las llaves. Según explicó el coordinador del EPAS, quienes cometen los robos suelen arrancar las piezas sin desconectarlas, lo que provoca daños en las mangueras y en las conexiones domiciliarias. “Te arrancan todo. Te rompen directamente”, describió Giusti.
Como consecuencia, las viviendas quedan sin suministro y pueden producirse pérdidas de agua en la vía pública. En algunos casos, además, es necesario romper parte de la vereda para realizar las reparaciones correspondientes.
Reponer las piezas puede costar $150.000
Uno de los principales problemas para los damnificados es que deben hacerse cargo del costo de los elementos robados. Giusti aclaró que tanto los medidores como las llaves de vereda son propiedad de los frentistas y no del organismo prestador.
“La llave de vereda y los medidores son propiedad de los frentistas. No es el EPAS el dueño de estas piezas”, precisó.
En cuanto a los valores, indicó que un medidor de agua cuesta alrededor de 100.000 pesos, mientras que una llave de vereda ronda los 50.000. Si los delincuentes se llevan ambos elementos, la reposición representa un gasto cercano a los 150.000 pesos, sin contar posibles arreglos en la vereda. “Es una pérdida importante la que tienen que enfrentar los vecinos”, reconoció.
El EPAS, por su parte, suele hacerse cargo de la colocación de las nuevas piezas. El procedimiento requiere, en muchos casos, dos visitas: primero, las cuadrillas realizan una conexión provisoria para recuperar el servicio y, una vez que el vecino consigue el repuesto, regresan para instalarlo de manera definitiva. “El EPAS tiene que concurrir a veces hasta dos veces al mismo lugar por este tema”, señaló el coordinador.
El pedido de prevención a los vecinos
Consultado sobre la posibilidad de reforzar las cajas de las llaves de vereda con estructuras metálicas, como ocurrió en el comercio de calle Linares, Giusti consideró que es una alternativa posible, aunque implica costos adicionales y puede requerir romper más superficie de la vereda. “Se puede hacer, lo que pasa es que se encarece o los vecinos tienen que romper más la vereda. Es algo que no es estético”, explicó.
En el caso de los medidores, las posibilidades de protección son más limitadas porque el personal del organismo necesita acceder a ellos para registrar el consumo.
Ante la reiteración de los hechos, el EPAS decidió difundir una advertencia para que los vecinos estén atentos a movimientos sospechosos y realicen los reclamos de inmediato si detectan falta de agua o pérdidas en la vía pública. “Tenemos que avisarles a los vecinos que estén más atentos”, expresó Giusti.
El robo de metales, una problemática más amplia
La sustracción de piezas de bronce y cobre se suma a otros delitos contra la infraestructura urbana, como el robo de cables de alumbrado, telefonía y energía. Estas prácticas suelen estar vinculadas con la comercialización informal de metales como chatarra.
En la región se impulsaron iniciativas para controlar ese circuito. En marzo de 2024, Río Negro reglamentó una ley que regula la compraventa de cobre y otros metales y establece requisitos de trazabilidad para los comercios del rubro. Ese mismo año, en Neuquén se presentó un proyecto de ordenanza destinado a combatir el robo de cables.
Fuente: Medios










