La inseguridad volvió a golpear al loteo Casimiro Gómez, en la zona de la Autovía Norte de Neuquén, donde vecinos denunciaron un nuevo robo en una obra y un incendio que habría sido provocado de manera intencional. Por la cercanía temporal con el reclamo público de mayor seguridad, los residentes sospechan que el ataque pudo haber sido un mensaje.
El miércoles por la mañana, una vecina había contado que numerosos propietarios debieron suspender la construcción de sus viviendas debido al robo constante de materiales. Según relató, los hechos comenzaron cuando se entregaron los terrenos y se multiplicaron hasta afectar a gran parte de los residentes.
La mujer, que fue una de las primeras en comenzar a construir su casa, explicó que tomó dimensión del problema al incorporarse al grupo de WhatsApp del barrio. Allí descubrió que otros propietarios atravesaban situaciones similares. Como respuesta, los vecinos planeaban presentar un pedido ante la Policía de Neuquén para solicitar patrullajes diarios.
Sin embargo, menos de 24 horas después de la denuncia pública, se registró un nuevo episodio. De acuerdo con los residentes, los delincuentes ingresaron a una obra y, además de robar, provocaron un incendio.
Un video registró las llamas dentro de un terreno que ya tenía construido el cerramiento perimetral de ladrillos. No se reportaron personas heridas, aunque el fuego causó daños materiales.
Los vecinos creen que el incendio fue intencional y que podría estar relacionado con el reclamo de seguridad que habían difundido esa misma mañana.
Vecinos tuvieron que frenar la construcción de sus casas
Durante la denuncia inicial, una de las damnificadas sostuvo que construir su vivienda “se volvió imposible”. En su caso, primero le robaron el disyuntor, luego la térmica y finalmente arrancaron todo el cableado. Por ese motivo, tuvo que realizar la conexión eléctrica en dos oportunidades.
Otros propietarios denunciaron el robo de ladrillos, ventanas y tablas de madera. En uno de los casos, un vecino instaló la puerta de entrada para mudarse, pero al día siguiente ya se la habían llevado.
La mujer señaló que sospechan que los responsables viven en las inmediaciones y conocen los movimientos de quienes construyen. “No puede ser que se lleven hasta el nicho de gas. Nos están vigilando todo el tiempo, cuándo nos vamos y qué llevamos. Están cerca”, afirmó.
Como medida, los residentes preparaban una nota para presentar ante la Comisaría 18°, con el objetivo de solicitar rondines al menos una vez por día y una mayor presencia policial en el loteo.
Fuente: Medios










