El último parte sanitario de Formosa encendió las alarmas por el aumento de casos de COVID en la provincia. Con una positividad del 25% en los tests de vigilancia, las autoridades locales recomendaron retomar el uso de barbijo y reforzar los cuidados básicos, una medida que generó preocupación en otras jurisdicciones del país.
La directora de Epidemiología de Formosa, Claudia Rodríguez, confirmó que la provincia atraviesa “un nuevo incremento de contagios” en un contexto de alta circulación viral y cambios bruscos de temperatura.
La funcionaria subrayó la necesidad de sostener la ventilación de ambientes, el distanciamiento y la consulta médica temprana ante síntomas. “Estamos ante un virus de transmisión muy rápida; cortar la cadena de contagios requiere medidas preventivas sostenidas”, afirmó.
Según el reporte provincial, se realizaron 1.422 tests de vigilancia y búsqueda activa, de los cuales 341 resultaron positivos. La positividad fue del 24%. Los casos se distribuyeron principalmente en Formosa capital (250), seguidos por El Colorado (19), Laguna Blanca (16), Estanislao del Campo (14), Clorinda (8) y Palo Santo (7).
El Ministerio de Desarrollo Humano provincial recomendó reinstalar hábitos de prevención propios de la pandemia: lavado de manos, uso de alcohol en gel, ventilación cruzada y evitar compartir objetos personales. También pidió reducir la permanencia en espacios cerrados y usar barbijo en lugares con mucha gente o poca ventilación.
La situación en Neuquén
A pesar de la distancia geográfica, el rebrote formoseño generó inquietud en Neuquén. Fuentes del Ministerio de Salud provincial descartaron cualquier indicio de alarma y aseguraron que no se registran aumentos significativos de casos de COVID ni brotes de enfermedades respiratorias.
“Se observa circulación viral respiratoria con predominio de metapneumovirus y virus sincicial respiratorio”, señalaron, en línea con lo esperable para esta época del año. También indicaron que la positividad general de infecciones respiratorias muestra “una tendencia descendente desde hace un mes y medio” y que no se detectan patrones epidemiológicos fuera de lo habitual.
De todos modos, desde Salud insisten en mantener las medidas básicas de prevención: lavado frecuente de manos, ventilación de ambientes y cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar. Asimismo, recomiendan realizar una consulta médica ante la aparición de síntomas compatibles con COVID o gripe.
Los signos más frecuentes incluyen fiebre, dolor de garganta, alteraciones del gusto u olfato, cefalea, dificultad respiratoria y síntomas digestivos como diarrea. Muchos de ellos son similares a los de una gripe común, por lo que el número real de contagios podría ser superior al registrado oficialmente, dado que muchas personas no consultan ni se testean.
Fuente: Medios




