Siniestro fatal en la Ruta 22: prisión preventiva para Axel “el Chinito” Araneda

La fiscalía detalló una secuencia marcada por velocidad extrema, intoxicación y distracciones previas al impacto.

En una audiencia realizada este domingo por la mañana, la fiscalía presentó una reconstrucción completa del siniestro vial ocurrido el viernes en la Ruta 22, a la altura de Allen, donde murieron cuatro personas. Axel “el Chinito” Araneda fue acusado formalmente por homicidio culposo cuádruplemente agravado y quedó en prisión preventiva mientras avanza la investigación.

De acuerdo con la imputación, Araneda conducía en sentido oeste–este cuando su camioneta chocó de atrás a un vehículo que estaba detenido sobre el carril izquierdo. En esa EcoSport viajaban dos adultos y dos menores, quienes, según los informes preliminares, murieron por inhalación de hollín tras el incendio inmediato del rodado.

La fiscalía sostuvo que el acusado manejaba “en forma imprudente y antirreglamentaria”, combinando factores que, para los investigadores, explican por qué no advirtió a tiempo la presencia del vehículo detenido: un nivel elevado de alcohol en sangre incluso tres horas después del siniestro, rastros de estupefacientes, uso del celular momentos previos al impacto y una velocidad mínima estimada superior a los 170 km/h.

El informe accidentológico presentado en la audiencia determinó que el impacto se produjo entre la parte frontal derecha de la camioneta de Araneda y el sector trasero izquierdo de la EcoSport, que fue arrastrada más de 37 metros antes de incendiarse por completo.

Entre los elementos que sostienen la acusación, la fiscalía destacó el testimonio de un automovilista que circulaba detrás de ambos vehículos. El hombre relató que fue sobrepasado por la camioneta del imputado mientras él conducía a 120 km/h y que observó maniobras de sobrepaso a velocidades considerablemente superiores. También declaró que, tras el choque, Araneda no brindó auxilio y se dedicó a realizar múltiples llamadas, lo que motivó el secuestro de sus teléfonos.

Las pruebas que respaldan la teoría fiscal

Durante la audiencia, el Ministerio Público enumeró una amplia serie de evidencias vinculadas al caso:

  • Acta policial levantada minutos después del hecho.
  • Objetos secuestrados dentro de la camioneta del imputado, entre ellos teléfonos y un bidón.
  • Resultados de allanamientos en su domicilio, donde se hallaron más dispositivos y armas de fuego.
  • Pruebas toxicológicas y test de alcoholemia, además de una estimación técnica del nivel de alcohol al momento del impacto.
  • Fotografías del lugar del siniestro.
  • Imágenes de cámaras de seguridad que registraron a Araneda ingresando a un bar de Allen a las 3 y retirándose a las 5 de la madrugada del accidente.
  • La preservación de un perfil en redes sociales donde habría subido videos manejando la camioneta minutos antes del choque.

Los querellantes adhirieron completamente a la teoría y a la prueba presentada por la fiscalía.

El planteo de la defensa

El abogado defensor rechazó la formulación de cargos y argumentó que el vehículo de las víctimas se encontraba detenido sobre la calzada, lo que constituye una infracción y “la primera imprudencia” en la secuencia del accidente. También cuestionó la imputación agravada por estupefacientes.

La fiscalía replicó que la existencia de una “concausa” no excluye la responsabilidad de Araneda y remarcó que otros conductores pudieron advertir la presencia del vehículo detenido y evitarlo. Para los investigadores, el estado del imputado y la velocidad extrema fueron determinantes para que no pudiera maniobrar.

Tras analizar los argumentos de ambas partes, la jueza de garantías dio por formulados los cargos y ordenó la prisión preventiva del acusado, quien permanecerá detenido mientras continúa la etapa de investigación.

Fuente: Medios.

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