Brigadistas del Servicio Provincial de Lucha contra los Incendios Forestales (SPLIF) trabajan desde el lunes en un complejo escenario en la ladera norte del cerro Otto, donde ya se registraron siete focos ígneos intencionales en apenas 48 horas. El último incendio, ocurrido este jueves en el barrio Melipal, volvió a encender las alertas por la cercanía con viviendas, la sequía extrema y la densa vegetación del sector.
Los focos se originaron casi todos en la misma zona, cerca del final de la calle Corrientes, “a media ladera del cerro”, donde predominan arbustos nativos, retamas y cipreses. Aunque la superficie afectada es reducida, la prioridad es evitar que el fuego se propague en un área donde los accesos son muy limitados.
Las condiciones climáticas como altas temperaturas, falta de lluvias y vegetación seca complican el trabajo de los brigadistas.
Cerca de las 18:20, el Gobierno provincial informó que se logró “disminuir la intensidad del fuego”, pero que el incendio seguía fuera de control. Sin embargo, alrededor de las 20:00, el subjefe del SPLIF Bariloche, Nelson Leal, señaló que el incendio quedó circunscripto, aunque aún presenta sectores activos en su interior.

La Policía demoró a un joven que se encontraba en la zona del incendio y que no pudo justificar su presencia ni acreditar identidad. Se investiga si está vinculado con la serie de focos, y se abrió un expediente para determinar si hubo intencionalidad o negligencia en el origen del fuego.
Simultaneidad de focos y fuerte despliegue
Durante la tarde se registraron dos focos simultáneos que obligaron al despliegue de medios aéreos, un avión y un helicóptero cargando agua en el lago Nahuel Huapi, y a la participación de vecinos, Bomberos Voluntarios de Melipal, Ruca Cura y Campanario, Parques Nacionales, Policía y Protección Civil.
Una vecina aseguró que durante horas arrojaron agua alrededor de su casa y que la familia tiene todo preparado “para una posible evacuación”.

Los brigadistas destacaron que los incendios se inician a unos 150 metros del camino y que quienes los provocan podrían escapar fácilmente por los múltiples senderos de la zona. Por la emergencia, se cortó la circulación por avenida Pioneros y el acceso a Piedras Blancas, y se interrumpió el tránsito en el kilómetro 1500 de la ruta provincial, a la altura de la estación YPF.
Bomberos también pidieron a la comunidad no utilizar drones, ya que interfieren con el trabajo aéreo.
Según la Subsecretaría de Protección Ciudadana, el incendio abarca una franja aproximada de 200 por 500 metros, con el frente del fuego en reducción gracias a más de 13 descargas de los medios aéreos.

Una situación anunciada desde el invierno
La crisis no tomó por sorpresa a las autoridades. En julio, en pleno invierno, el jefe del SPLIF Río Negro, Orlando Báez, había advertido que el material vegetal grueso y mediano ya estaba “disponible para arder”, meses antes de lo habitual.
Tres zonas de Bariloche figuran entre las más vulnerables: Península San Pedro, Llao Llao y la ladera norte del cerro Otto, donde ahora se registran los focos.
La construcción masiva en áreas boscosas, los accesos limitados y la apertura irregular de calles complican aún más la respuesta ante emergencias. Las autoridades ya venían trabajando con vecinos para reforzar medidas de prevención ante lo que anticipaban como “una primavera y un verano críticos”.
Fuente: Medios.




