La madrugada neuquina dejó un registro climático excepcional: entre el sábado y la mañana del domingo cayeron 50 milímetros de lluvia, con un intenso pico de 35 milímetros entre las 3.30 y las 5, según datos de Defensa Civil. Sin embargo, a diferencia de lo que solía ocurrir ante precipitaciones de esta magnitud, el drenaje urbano respondió de manera eficiente.
“Fue muchísima agua en muy poco tiempo, pero la ciudad funcionó muy bien”, destacó el subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, quien remarcó que zonas históricamente problemáticas “escorrieron con rapidez”. En el bajo, calles como Chubut, Santa Cruz o Perito Moreno estaban libres de agua a las 6 de la mañana, algo impensado años atrás.
Baggio atribuyó el funcionamiento al extenso plan de pluviales desarrollado durante la gestión del intendente Mariano Gaido, que ya suma casi 300 kilómetros de infraestructura subterránea. “No se ven, pero empiezan a mostrar resultados concretos”, afirmó.
Como contraste, recordó lo ocurrido en 2021, cuando 70 milímetros en tres días dejaron a la ciudad colapsada. “Hoy fueron 50 en doce horas y no tuvimos daños significativos”.
Aunque el escurrimiento general fue eficiente, algunas zonas registraron acumulaciones momentáneas. “Es natural que si una rejilla está tapada por basura se junte agua”, advirtió Baggio, subrayando que el mal descarte de residuos sigue generando complicaciones evitables. También hubo demoras en sectores donde se ejecutan obras viales. Hacia el mediodía, la ciudad ya estaba prácticamente drenada.
Con la alerta meteorológica en curso, el municipio activó un operativo especial a las 3 de la madrugada, con:
- 80 a 90 trabajadores en calle
- Siete equipos operativos
- Coordinación entre Defensa Civil, Limpieza Urbana, Espacios Verdes, Mantenimiento Vial, Movilidad y Servicios al Ciudadano
La limpieza preventiva de bocas de tormenta y el funcionamiento de los pozos de rebombeo del bajo, que derivan agua al arroyo Durán, fueron determinantes para evitar anegamientos en zonas de escasa pendiente.
“La ciudad está drenando cada vez mejor”, sintetizó Baggio, al enumerar calles como 12 de Septiembre, Independencia o San Martín, tradicionalmente afectadas por inundaciones, que esta vez no registraron inconvenientes.
Para el municipio, el temporal deja una conclusión: las obras hídricas ya muestran resultados y la planificación sostenida empieza a modificar el mapa de riesgo urbano en Neuquén.
Fuente: Medios




