Viedma atraviesa una etapa de fuerte impulso turístico y, en medio de ese proceso, un actor se ganó el foco: “el Complejo del Río”. Con apenas un año frente a la costanera, el espacio se convirtió en uno de los lugares más innovadores de la Patagonia, reuniendo en una sola estructura hotelería cinco estrellas, casino, gastronomía, agenda cultural y salones para grandes eventos.
El complejo forma parte de Hoteles y Casinos del Río y creció con una idea clara: ofrecer un circuito de servicios que funcione como una “microciudad”. El hotel, el primero cinco estrellas de la comarca, cuenta con suites amplias, departamentos familiares y un lounge VIP con vista panorámica. A eso se suma un completo Wellness Center con piscina climatizada, sauna finlandesa, gimnasio y área de kinesiología.
La transformación no se limita al turismo: los salones, con capacidad para más de 800 personas, incorporaron un tipo de actividad que Viedma no tenía. Congresos, convenciones empresariales, recitales y fiestas sociales encontraron un espacio a escala, equipado y con logística propia, lo que amplió el calendario de la ciudad y atrajo a nuevos públicos. Un plus no menor: el estacionamiento más grande de Viedma, con más de 300 plazas gratuitas y seguridad permanente.

Gastronomía para todos los estilos
El restaurante La Mezquita, con la firma del chef Beltrán, propone una cocina de influencia mediterránea: pastas artesanales, carnes seleccionadas y opciones vegetarianas y veganas con foco en productos frescos.
Para quienes buscan algo más informal, el Food Park con entrada directa desde la costanera, se volvió un paseo habitual, con cafetería Havanna, heladería Freddo y La Mezquita al Paso (carnes, grill & empanadas), un combo que atrae a familias, residentes y turistas.

Tecnología, premios y noche activa
El casino renovó su oferta con juegos progresivos de última generación. Los Tiger & Dragon de IGT —con estética oriental, gongs brillantes y bonos especiales— son algunas de las incorporaciones más llamativas. La sala supera las 300 máquinas y suma un sector Premier VIP con pozo mayor a 5 millones de pesos, uno de los más altos de la región.
El circuito nocturno también encontró su lugar: todas las noches hay música en vivo con bandas locales y regionales, lo que consolidó al complejo como un punto fuerte después del atardecer. Un moderno Sport Bar completa la propuesta, con transmisiones de más de 1.800 disciplinas deportivas en vivo.

Con servicios que abarcan desde el lujo hotelero hasta la noche cultural, el Complejo del Río reconfiguró el escenario social, gastronómico y turístico de la capital provincial. En una ciudad que apunta a crecer de cara al turismo, el “gigante de la costanera” ya dejó de ser novedad para convertirse en destino.
Fuente: Medios.




