Universidad del Comahue en alerta por la falta de fondos de mantenimiento

Desde octubre, el Gobierno nacional no envía las partidas destinadas al mantenimiento y la Universidad debe afrontar luz, gas, agua y reparaciones con recursos propios. La rectora no descarta acciones judiciales.

A partir de octubre, la Universidad Nacional del Comahue comenzó a enfrentar un escenario económico crítico: el Gobierno nacional dejó de enviar las partidas presupuestarias destinadas al mantenimiento de sus sedes en Neuquén y Río Negro. La falta de fondos ya impacta en el pago de servicios básicos y compromete el funcionamiento cotidiano de la institución.

Durante la última sesión ordinaria del Consejo Superior, la rectora Beatriz Gentile informó que la deuda se viene acumulando desde octubre, se profundizó en noviembre y ya alcanza diciembre. Esta situación afecta directamente el pago de luz, gas, agua, reparaciones edilicias y servicios indispensables para sostener la actividad académica.

Desde la conducción universitaria advierten que la interrupción del financiamiento podría poner en riesgo el inicio de clases del próximo año. Cada verano se ejecutan trabajos de mantenimiento para preparar aulas y edificios, pero esta vez no hay garantías de contar con recursos suficientes.

La universidad afronta con fondos propios los gastos más urgentes, aunque su capacidad financiera resulta limitada para atender las múltiples sedes distribuidas en más de una docena de ciudades entre las dos provincias.

Gentile señaló que, si no se regulariza la situación en las próximas semanas, no se descarta avanzar con una medida judicial. La expectativa es que las partidas se paguen en enero, tal como ocurrió en períodos anteriores cuando los envíos se retrasaron al máximo.

Bono extraordinario y atraso salarial

Aunque los sueldos universitarios dependen de partidas nacionales específicas, la rectora reconoció que el atraso salarial ronda el 60% y que la situación es grave tanto para docentes como para no docentes.

Frente a este contexto, la UNCo decidió otorgar un bono no remunerativo de $100.000 para los sectores más rezagados. El dinero surgirá del convenio vigente con el Banco Credicoop, que abona un canon por administrar las cuentas sueldo. El beneficio alcanzará a trabajadores no docentes de categorías 5, 6 y 7, y a docentes de categorías AIP, JTP y profesores adjuntos. Además, se analiza una mejora para becarios, uno de los reclamos planteados por estudiantes en el Consejo Superior.

Gentile transita los últimos meses de su mandato y confirmó que las elecciones para renovar autoridades universitarias serán en mayo de 2026. Aseguró que su expectativa es que continúe el proceso iniciado en 2022, con una gestión que mantenga el foco en defender el presupuesto, sostener el funcionamiento académico y garantizar las condiciones mínimas para estudiantes y trabajadores.

Fuente: Medios.

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