El operativo Puerta a Puerta es un dispositivo municipal de recolección de residuos voluminosos que recorre de manera programada los barrios de la ciudad de Neuquén. El servicio permite a los vecinos disponer de forma adecuada elementos que no pueden retirarse a través del sistema habitual, como restos de poda, muebles en desuso, electrodomésticos fuera de funcionamiento, chatarra y otros residuos de gran tamaño.
Durante la semana de Navidad, el operativo completó sus últimos recorridos del año en el Distrito 7 y cerró el 2025 con un balance ampliamente positivo, marcado por la reducción sostenida de residuos en la vía pública y la consolidación de hábitos de disposición responsable entre los vecinos.
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, explicó que la evolución del programa se refleja claramente al comparar los volúmenes recolectados en la actualidad con los registrados una década atrás. “Si comparamos el 2025 con el 2015, que fue cuando iniciamos este gran operativo, la cantidad de toneladas ha bajado. Eso habla de un operativo exitoso”, sostuvo.
Un balance en cifras
A lo largo del 2025, el operativo Puerta a Puerta permitió recolectar un total de 20.000 toneladas de residuos voluminosos en distintos sectores de la ciudad. La cifra equivale a 20 millones de kilos dispuestos en el Centro Ambiental, un volumen que, en términos logísticos, representa unas 9.800 camionetas doble cabina 4×4 cargadas una junto a la otra.
Haspert detalló que en los primeros años del programa se retiraban entre 200 y 300 toneladas diarias, mientras que actualmente el promedio ronda las 70 toneladas por día, considerando los dos operativos simultáneos que se desarrollan en el este y el oeste de la ciudad. En barrios de alta densidad poblacional, los picos pueden alcanzar las 100 toneladas diarias.
Durante el año, el dispositivo alcanzó 49 barrios y 18 sectores de Neuquén, con un cronograma sostenido de lunes a sábado. Los domingos se destinaron al retiro del material previamente recolectado, lo que permitió optimizar la logística y garantizar la limpieza de cada zona intervenida.
Esta planificación permanente posibilitó que, en barrios de menor tamaño, con cuatro o cinco días de operativo, se retirara la totalidad de los residuos dispuestos por los vecinos.
Cambio de hábitos y erradicación de microbasurales
El funcionario remarcó que la constancia del servicio fue clave para explicar la disminución del volumen recolectado y la erradicación de microbasurales en distintos puntos de la ciudad. En ese sentido, destacó que Neuquén cuenta con una “batería de servicios de higiene”, dentro de la cual el Puerta a Puerta ocupa un rol central, con un calendario anual previsible.
“La constancia nos fue mostrando que al vecino se le puede romper una heladera, cambiar un sillón o podar un árbol, y esa cantidad de residuos que encontramos afuera de cada domicilio cada vez es menor o directamente ya no tiene que sacarlos”, explicó Haspert. Según indicó, ese cambio de conducta es resultado de años de presencia sostenida del municipio en los barrios y de una política pública que garantiza alternativas formales para la disposición de residuos voluminosos.
En relación con la poda, el subsecretario señaló que en muchos domicilios se observa que las ramas permanecen secas y acopiadas durante meses, lo que demuestra que los vecinos respetan los períodos habilitados y esperan el paso del operativo. “Eso es lo que queremos: que no se utilicen ni los ríos, ni la barda, ni otros espacios naturales como lugares de descarte”, afirmó, al subrayar el impacto ambiental del programa.
Organización y proyección
En las últimas semanas del año, el Puerta a Puerta realizó recorridos en barrios como Don Bosco II, Don Bosco III, el área centro, Bardas Soleadas y Valentina, y finalizó su cronograma el 23 de diciembre. Haspert explicó que la organización del operativo responde a un esquema que se repite año tras año, lo que permite que cada barrio conozca con anticipación —de manera aproximada— en qué mes se realizará el servicio. La información se difunde a través de las comisiones vecinales y mediante folletería distribuida por inspectores municipales.
Si bien reconoció que no siempre es posible atender pedidos puntuales fuera del cronograma, sostuvo que la previsibilidad del calendario permitió ordenar la cobertura y garantizar equidad en la prestación del servicio. “Es muy difícil cuando un vecino quiere el operativo en una fecha especial. ¿A quién ponés primero y a quién último?”, planteó.
De cara a 2026, Haspert confirmó que el intendente Mariano Gaido expresó su decisión de sostener el operativo durante todo el próximo año, con evaluaciones permanentes sobre su evolución. “En algún momento esta ciudad va a estar impecable y los vecinos se van a apoyar solo en los centros de transferencia. Tal vez el Puerta a Puerta deba cambiar de nombre o transformarse en otro tipo de servicio”, reflexionó.
Mientras tanto, subrayó que el crecimiento de Neuquén exige acompañar ese proceso con servicios de higiene acordes a una ciudad que se proyecta como destino turístico y que necesita mantener altos estándares de limpieza y cuidado ambiental.
El balance anual del Puerta a Puerta confirma así un cambio estructural en la gestión de los residuos voluminosos en Neuquén, con una reducción sostenida de los volúmenes recolectados, mayor conciencia vecinal y un impacto directo en la protección del ambiente urbano y natural.
Fuente: Medios




