Neuquén dio un paso histórico en materia científica y tecnológica con la instalación del primer microscopio electrónico de barrido (SEM) de la provincia. La concreción del proyecto fue celebrada por docentes, estudiantes, investigadores y becarios del Conicet, quienes participaron del proceso de montaje del equipo en el predio de la Universidad Nacional del Comahue.
El microscopio fue adquirido en 2023 a través del programa Equipar Ciencia II del Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación, aunque su puesta en funcionamiento demandó más de dos años. Recién en enero de 2024 el equipamiento llegó a Neuquén, y el lunes 5 de enero de 2026 pudo ser finalmente instalado en un módulo especialmente diseñado para su operación, construido con el acompañamiento de empresas locales.
La estructura se emplazó frente a la biblioteca universitaria, en un sector estratégico del campus que evita interferencias mecánicas, acústicas y electromagnéticas. “Trasladarlo fue todo un desafío”, explicó Silvana Sommadossi, directora del Instituto de Investigación en Tecnologías y Ciencias de la Ingeniería (IITCI) Conicet–UNCo. El equipo permanecía almacenado en la Facultad de Ingeniería y debió ser movido hasta el otro extremo del predio universitario mediante un camión especial, ya que no existen caminos vehiculares internos.
El traslado se realizó en medio de una jornada de altas temperaturas y con un importante despliegue logístico: la caja que contenía el microscopio medía dos metros de alto, 2,20 metros de largo y 1,5 metros de ancho. Todo el proceso fue supervisado por un ingeniero especializado que llegó a la ciudad para garantizar que no se produjeran daños durante el movimiento y la instalación.
El equipo instalado es un AXIA CHEMI SEM-EDS-EBSD de última generación y origen europeo, uno de los pocos de estas características que existen en el país. “Es el primero de la provincia y representa un salto enorme, teniendo en cuenta que veníamos trabajando con equipamiento de la década del 80”, remarcó Sommadossi.
Si bien el módulo estaba finalizado desde julio de 2024, la habilitación de las conexiones de servicios fue uno de los factores que demoró la instalación definitiva. Actualmente, el personal del instituto se encuentra en etapa de capacitación y adaptación a los nuevos softwares, detectores y herramientas, un proceso que se extenderá durante el mes de febrero.
Un equipo con múltiples aplicaciones
El microscopio electrónico de barrido permitirá analizar una amplia variedad de materiales, tanto orgánicos como inorgánicos: metales, cerámicos, polímeros, maderas, rocas, insectos y fósiles, entre otros. Su tecnología posibilita estudiar composiciones químicas, morfologías superficiales, estructuras cristalinas y orientaciones atómicas, además de realizar diagnósticos de fallas y controles de calidad.
Las aplicaciones abarcan sectores como la industria metalmecánica, cerámica, hidrocarburífera, alimentaria, maderera, minera, paleontología, antropología y agronomía. También tendrá un rol clave en el ámbito judicial, ya que permitirá realizar pericias que hoy deben derivarse a otras provincias, como la detección de residuos de disparos de armas de fuego, análisis de textiles, pinturas y partículas presentes en tejidos.
Hasta ahora, este tipo de estudios se enviaban a provincias como Salta, Mendoza o Tierra del Fuego. La incorporación del SEM en Neuquén permitirá reducir tiempos, costos y otorgar mayor autonomía a la región.
Desde el IITCI destacaron además que el equipo no solo fortalecerá la investigación científica, sino que será fundamental para la formación de recursos humanos de grado y posgrado y para brindar servicios tecnológicos al sector público y privado.
“Invitamos a las industrias y a todos los actores del entramado socioproductivo a acercarse”, expresó Sommadossi. El instituto pondrá el equipamiento a disposición para análisis de calidad, estudios de residuos, diagnósticos de fallas y caracterización de materiales. “Tenemos las puertas abiertas para colaborar con la comunidad”, concluyó.
Fuente: Medios




