Un viaje de regreso a Mendoza terminó de manera dramática para una familia que circulaba por la Ruta Nacional 237, donde una maniobra ilegal obligó al conductor a realizar una brusca evasión que derivó en el vuelco de la camioneta. El episodio ocurrió el domingo, a la altura del kilómetro 1311, en el tramo comprendido entre el complejo Chocón Medio y la villa de El Chocón, una zona conocida por su alta peligrosidad.
De acuerdo a la información policial, el accidente se produjo cuando un vehículo que circulaba en sentido contrario intentó realizar un sobrepaso en un sector donde está expresamente prohibido. Para evitar un choque frontal, el conductor de una Peugeot Partner se desvió hacia la banquina, perdió el control y terminó volcando sobre la calzada.
El comisario inspector Carlos Rojo, coordinador de Seguridad Limay en Villa El Chocón, explicó que se trata de un sector particularmente riesgoso. “Es una zona de curva y contracurva, con línea amarilla, pendientes y visibilidad complicada, donde no hay posibilidad de sobrepaso”, señaló en declaraciones radiales.
En el vehículo viajaban cinco personas: el conductor, tres mujeres mayores de edad y un menor. Tras el vuelco, todos sufrieron golpes y lesiones que obligaron a su traslado al hospital de Villa El Chocón y, posteriormente, al hospital Heller de la ciudad de Neuquén. Luego de permanecer varias horas en observación, recibieron el alta médica durante la tarde.
El operativo incluyó la intervención de personal policial, equipos de emergencia y personal de salud, que trabajaron para asistir a los heridos y asegurar la zona del siniestro.
La situación generó aún mayor indignación cuando se confirmó que el conductor que provocó la maniobra peligrosa nunca se detuvo. “Quien hizo la mala maniobra no frenó”, lamentó Rojo. No brindó asistencia ni dejó datos, y continuó su marcha, dejando a la familia herida en la ruta.
La investigación enfrenta una dificultad clave: en ese tramo de la Ruta 237 no existen cámaras de videovigilancia, lo que complica la identificación del responsable. “No hay cámaras en esa zona”, confirmó el comisario.
El hecho volvió a poner en foco el alto flujo vehicular que registra la ruta, incluso fuera de los períodos tradicionales de recambio turístico. “Antes se notaba el movimiento en los cambios de quincena. Hoy el tránsito es constante”, advirtió Rojo.
Una maniobra imprudente, un vuelco que pudo evitarse y un conductor que eligió huir. En la Ruta 237, la bronca no es solo por el accidente, sino por el abandono.
Fuente: Medios




