Loma Campana se convierte en el primer yacimiento shale del país en llegar a los 100.000 barriles

El bloque operado por YPF y Chevron se convirtió en el primer yacimiento no convencional del país en superar esa producción. El hito consolida un nuevo estándar de escala para el desarrollo del shale argentino.

Vaca Muerta continúa marcando récords de productividad y, en diciembre, sumó un nuevo hito con el desempeño del bloque Loma Campana, que alcanzó una producción de 100.000 barriles diarios. El volumen convierte al área en el primer yacimiento no convencional de la Argentina en superar esa cifra histórica y consolida un nuevo estándar de escala para el desarrollo de los recursos del país.

El logro no solo representa un avance clave para YPF y Chevron, socios en la operación del bloque, sino que además posiciona a Loma Campana como el área más productiva de la Argentina. Actualmente concentra cerca del 11,6% de la producción nacional de crudo, en un contexto en el que el país cerró 2025 con un nivel cercano a los 860.000 barriles diarios.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó que este resultado es una muestra concreta de la ejecución del Plan 4×4, la hoja de ruta que guía la transformación de la compañía. Según explicó, la fortaleza de la alianza con Chevron y el trabajo de los equipos operativos permiten avanzar hacia el objetivo de generar 30.000 millones de dólares en divisas para 2030, a partir de una estrategia centrada en la eficiencia y la escala productiva.

El repunte registrado en diciembre permitió que Loma Campana recuperara el liderazgo entre los bloques productivos del país, desplazando a otras áreas relevantes de la cuenca. Este desempeño reafirma la capacidad de crecimiento sostenido del yacimiento, que opera bajo un modelo de “factoría”, garantizando previsibilidad y continuidad en el flujo de hidrocarburos.

Un bloque fundacional de Vaca Muerta

El récord alcanzado es la culminación de un proceso iniciado el 16 de julio de 2013, cuando YPF y la estadounidense Chevron firmaron una alianza estratégica considerada hoy como el desarrollo fundacional de Vaca Muerta. Aquel acuerdo, rubricado por Miguel Galuccio y Alí Moshiri, marcó el inicio de una etapa clave para la industria hidrocarburífera nacional.

Lo que comenzó como una ambiciosa campaña exploratoria en la cuenca neuquina se transformó, con el paso de los años, en un modelo de gestión industrial de clase mundial. La asociación permitió superar desafíos técnicos y económicos, desarrollar tecnología propia y generar un conocimiento profundo de la roca. En más de una década se invirtieron más de 25.000 millones de dólares y se perforaron más de 2.000 pozos en toda la formación.

Impacto en la producción nacional

La importancia del récord de Loma Campana trasciende al propio bloque, ya que impulsa el crecimiento de toda la cuenca. En los últimos meses, la producción nacional mostró una tendencia sostenida al alza, explicada casi exclusivamente por el aporte del shale oil.

En este escenario, la operación de YPF en Vaca Muerta exhibe una fuerte concentración de eficiencia, con yacimientos como La Amarga Chica y Bandurria Sur completando el podio de los activos de mayor rendimiento del país.

Loma Campana también es escenario de algunos de los principales avances técnicos de la formación. En octubre, YPF y Chevron lograron allí la perforación del pozo no convencional más extenso de la cuenca en una sola carrera, con una longitud total de 8.206 metros. El pozo LLL-1681 cuenta con una rama lateral horizontal de 4.947 metros y fue completado mediante una maniobra inédita en la formación: el rotado y lavado integral en una sola operación.

Fuente: Medios

Publicidad

Últimas noticias