El Foro Económico Mundial de Davos volverá a reunir entre el 19 y el 23 de enero a los principales referentes de la política, la economía y la sociedad civil a nivel global, en un encuentro que el presidente Javier Milei considera clave para proyectar su liderazgo y posicionar a la Argentina como defensora de las “ideas de la libertad”. El mandatario participará con un discurso extenso y mantendrá reuniones con distintos jefes de gobierno.
El evento, que se realiza de manera ininterrumpida desde 1974 en la ciudad alpina de Davos, Suiza, es uno de los espacios más influyentes del calendario internacional. Bajo el lema “El espíritu del diálogo”, la edición 2026 propone generar consensos frente a un escenario global atravesado por tensiones políticas, económicas y tecnológicas.

Según los organizadores, el objetivo central del Foro es impulsar el intercambio de ideas y la búsqueda de soluciones de largo plazo para desafíos interconectados, como el crecimiento económico, la resiliencia institucional y el impacto de las innovaciones disruptivas, entre ellas la inteligencia artificial generativa.
Con cerca de 3.000 participantes provenientes de unos 130 países, Davos reúne a jefes de Estado y de gobierno, altos funcionarios de los países del G7, G20 y BRICS, directivos de grandes empresas, representantes de organismos internacionales y referentes del mundo académico. La presencia de líderes del Sur Global, que representan aproximadamente la mitad de los asistentes, aporta una diversidad de miradas sobre los problemas globales.

El encuentro también incorpora a organizaciones de la sociedad civil, sindicatos, referentes religiosos, figuras de la cultura y emprendedores sociales, además de jóvenes líderes de la comunidad Global Shapers y pioneros tecnológicos, que aportan perspectivas vinculadas a la innovación y al cambio social.
A lo largo de la semana habrá más de 200 sesiones transmitidas en vivo, con amplia cobertura mediática y espacios de participación abierta. Aunque el Foro suele ser valorado como un ámbito de diálogo global, también recibe críticas desde sectores de izquierda, que lo cuestionan por promover visiones asociadas a la concentración de la riqueza y al poder corporativo.
En ese contexto, Milei buscará aprovechar la visibilidad del encuentro para reforzar su perfil internacional y plantear su visión económica y política ante una audiencia clave del escenario global.
Fuente: Medios




