El cierre de 2025 confirmó un cambio de etapa para la industria petrolera argentina. Durante diciembre, la producción nacional de crudo alcanzó un promedio de 860.255 barriles diarios, el volumen más elevado desde que existen registros consolidados y una señal clara de que el largo período de estancamiento quedó atrás.
El principal motor de este salto volvió a ser la Cuenca Neuquina. Neuquén superó una barrera histórica y llegó a producir en promedio 601.273 barriles diarios, un nivel que no solo superó con amplitud los registros de noviembre, sino que ratificó su liderazgo absoluto dentro del esquema energético nacional. Hoy, la provincia explica cerca de siete de cada diez barriles que se extraen en el país.
Solo en el último mes del año, la producción neuquina se incrementó en más de 11.000 barriles diarios. A nivel nacional, diciembre dejó atrás los máximos de octubre y noviembre, que ya habían generado expectativas positivas en el sector. La continuidad de estos avances muestra que no se trata de un fenómeno aislado, sino de una tendencia que se consolida mes a mes.
El crecimiento está directamente vinculado al desarrollo del shale oil, con Vaca Muerta como eje central. La mejora en la eficiencia de los pozos, el aumento de la escala operativa y la experiencia acumulada por las empresas permitieron alcanzar volúmenes que eran difíciles de imaginar una década atrás, redefiniendo el mapa energético argentino.
Este mayor nivel de producción tuvo un impacto directo en el frente externo. Las exportaciones de crudo se fortalecieron, el balance energético mostró una mejora significativa y el sector se afirmó como una de las principales fuentes de ingreso de divisas durante el año. Al mismo tiempo, el récord dejó en evidencia la necesidad de sostener el flujo de inversiones para evitar restricciones en el corto plazo.
En ese sentido, la infraestructura fue un factor determinante. La ampliación de oleoductos y los sistemas de transporte resultaron clave para acompañar el aumento de la oferta. Sin esas obras, el crecimiento productivo habría encontrado límites mucho antes de alcanzar los valores actuales.
En cuanto al gas natural, el cierre del año mostró un desempeño más moderado. En diciembre, Neuquén promedió 90,8 millones de metros cúbicos diarios, una mejora respecto al mes anterior, aunque todavía por debajo de los picos del invierno. El sector sigue atento a la posibilidad de ampliar exportaciones y avanzar en proyectos de GNL que permitan sostener el crecimiento en el mediano plazo.
Con estos números, la industria dejó atrás el terreno de las proyecciones y pasó al de los resultados concretos. Los más de 860.000 barriles diarios no solo representan un máximo histórico, sino que comienzan a establecer un nuevo piso para una producción que todavía apunta a un próximo salto.
Fuente: Medios




