La historia de Justina, una beba de 10 meses de Chimpay, conmueve por el vínculo de amor y solidaridad que la une a su tío Dionisio, quien le donó parte de su hígado y le dio una segunda oportunidad de vida.
A tan solo dos meses de nacida, Justina fue diagnosticada con atresia de vías biliares, una enfermedad hepática rara que puso en grave riesgo su salud y requirió un trasplante urgente. Tras una cirugía inicial que no tuvo éxito, los médicos del Hospital Garrahan confirmaron que un trasplante era la única alternativa viable.
Al no poder sus padres ser donantes compatibles, Dionisio, tío de la niña, decidió asumir el desafío. Con 41 años, cosechero de Villa Regina y acostumbrado a recorrer 8 kilómetros diarios en bicicleta, su vida activa y saludable lo convirtió en el donante ideal.

El trasplante se realizó en Buenos Aires, con Dionisio operado en el Hospital Argerich y Justina en el Hospital Garrahan, ambos recibiendo atención de alta complejidad médica. La cirugía fue un éxito y, aunque todavía se encuentran en proceso de recuperación, avanzan favorablemente. “Es más que su tío: es el héroe que le dio la oportunidad de vivir”, expresó emocionada Catherina, madre de la pequeña, al sitio ANRoca.
A pesar del éxito, la familia enfrenta nuevos desafíos. Justina, al ser inmunosuprimida, requiere cuidados extremos y especiales, lo que motivó a sus padres a iniciar una campaña solidaria para refaccionar su vivienda en Chimpay. A través de rifas y donaciones, buscan el apoyo de la comunidad para brindarle a Justina un hogar seguro y adecuado que acompañe su recuperación.




