La aparición de cientos de peces muertos en la Laguna del Toro, en la localidad de Senillosa, encendió las alertas ambientales y motivó una investigación para determinar las causas del episodio. El secretario de Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, Hipólito Salvatori, brindó detalles sobre la situación.
“El punto de partida es la mortandad de peces en una laguna cerrada, sin circulación de agua. Se está analizando si hubo un derrame del EPAS o si influyeron factores como las altas temperaturas o la falta de oxígeno”, explicó el funcionario. Según indicó, el derrame existió, pero aún resta confirmar si ese efluente alcanzó la laguna y si está directamente vinculado con la muerte de los animales.
Durante la jornada del lunes, equipos de Ambiente de la Provincia y del Municipio, junto con personal de Recursos Hídricos, realizaron inspecciones en el lugar, labraron actas y tomaron muestras de agua. “Estamos a la espera de los resultados bioquímicos. En un plazo de entre siete y diez días vamos a tener información precisa para definir responsabilidades y acciones”, señaló Salvatori.
El secretario detalló que en Senillosa existe una planta de tratamiento de efluentes, a la que los líquidos llegan por gravedad a través de un sistema de rebombeo. Sin embargo, reconoció una falencia clave: la falta de un grupo electrógeno. “Al no contar con un sistema de energía de respaldo, cuando se produjo el corte eléctrico no se pudo activar el sistema secundario y eso derivó en el derrame”, explicó.
Respecto de las medidas a adoptar, Salvatori anticipó que habrá sanciones, se procederá al retiro de los peces muertos y se trabajará en la remediación de la laguna. También se refirió a los olores denunciados por los vecinos: “El hedor está vinculado en parte a los peces, pero también hay emisiones propias de sectores productivos. De todos modos, no debe haber derrames bajo ninguna circunstancia”.
El funcionario remarcó la necesidad de evitar que situaciones similares se repitan y apuntó a la importancia de contar con sistemas de respaldo energético y planes de contingencia. “Ante fallas de energía, es indispensable tener un grupo electrógeno. Otra opción es un volcado controlado que no afecte al ambiente”, sostuvo.
Finalmente, Salvatori destacó el reclamo vecinal por el rebalse cloacal y consideró fundamental fortalecer al EPAS con recursos económicos y operativos. “Hay que preservar este entorno. Es una laguna que forma parte de una antigua cadena de cuerpos de agua de Senillosa. Ya se está trabajando en la reparación de uno de los grupos y en un plan de contingencia para evitar nuevos vuelcos”, concluyó.
Fuente: Medios




