Enero dejó postales inolvidables en Aluminé: la 4ª Fiesta Provincial del Asado con Cuero, campings colmados, jornadas a pleno sol y un movimiento turístico que superó las expectativas. Con ese impulso, la localidad se prepara para volver a recibir visitantes durante el fin de semana largo de Carnaval, renovando la invitación a disfrutar de un destino donde la tradición, la aventura y la naturaleza se combinan a la perfección.
Durante enero de 2026, Aluminé alcanzó un 79% de ocupación, ubicándose entre los destinos con mejor desempeño de la temporada en Neuquén. El crecimiento de pernoctes y la llegada sostenida de turistas reflejaron el atractivo de una propuesta que conjuga fiestas populares, actividades al aire libre y paisajes de alto valor ambiental. En febrero, las alternativas se multiplican y vuelven a posicionar al destino como una opción ideal para escapadas cortas.
Rafting y kayak, los infaltables
El río Aluminé es uno de los escenarios más destacados de la Patagonia para los deportes de aguas blancas. Para quienes buscan adrenalina, el Circuito Aluminé Superior es el más exigente: comienza en el paraje Lonco Luan, a 40 kilómetros de la localidad, y ofrece 12 kilómetros de recorrido con un desnivel de 150 metros y rápidos de dificultad III y IV.
En cambio, el Circuito Abra Ancha es ideal para disfrutar en familia. Con 6 kilómetros de extensión, un desnivel de 20 metros y rápidos de dificultad II y III, permite combinar diversión, trabajo en equipo y contacto directo con un entorno natural de gran belleza.
Caminatas para todos los gustos
El trekking es otra de las actividades estrella. Desde paseos urbanos por la costanera del río Aluminé y miradores panorámicos, hasta recorridos de mayor exigencia como la Reserva Natural Urbana Quilquelil, el destino ofrece opciones para distintos niveles.
Las áreas protegidas de Ruca Choroy, Quillén y Ñorquinco se destacan por permitir caminatas inmersas en bosques, ríos y lagos, con una rica biodiversidad regional.
Ruca Choroy
Ubicado al oeste de Aluminé, dentro del Parque Nacional Lanín, este circuito recorre unos 25 kilómetros por la RP18. En el trayecto se encuentra la laguna López, un punto ideal para el avistaje de aves, y se atraviesan las comunidades mapuche Aigo y Salazar. El paisaje cambia progresivamente hasta dar paso a bosques de araucarias en el lago Ruca Choroy, donde se puede practicar pesca deportiva, observación de fauna y senderismo. Las caminatas hacia el lago Ñorquinco y la laguna Verde son imperdibles.
Quillén
A 48 kilómetros de Aluminé, el circuito Quillén se accede por las rutas provinciales 23 y 46. El recorrido atraviesa comunidades ancestrales y estancias ganaderas, hasta llegar a un entorno de vegetación exuberante, favorecida por un clima húmedo. Desde el lago se obtiene una imponente vista de la cara norte del volcán Lanín. Es un lugar ideal para cabalgatas, pesca deportiva, caminatas y avistaje de aves.
Pulmarí y Ñorquinco
El acceso norte por la RP23 y luego por la RP11 conduce a paisajes de gran valor natural, como la formación Piedra Gaucha y el lago Pulmarí, donde se encuentra el mirador Piedra Pintada con pinturas rupestres y vistas panorámicas. Ya dentro del Parque Nacional Lanín, bordeando el lago Ñorquinco, se pueden visitar cascadas como Gman Mapu, Newen Folil y Coloco. La caminata completa es de baja dificultad, con una duración aproximada de 3 a 4 horas.
Un paraíso para la pesca deportiva
La calidad de las aguas y la diversidad de ambientes convierten a Aluminé en un destino de referencia internacional para la pesca deportiva. Ríos y lagos albergan especies como trucha arco iris, marrón, fontinalis y perca criolla. Se pueden realizar flotadas en el río Aluminé y pescar en cursos más pequeños como el Pulmarí y el Quillén, reconocidos por la calidad de sus truchas. Las modalidades incluyen fly casting, spinning y trolling, siempre con permiso obligatorio según la reglamentación patagónica.
Fuente: Medios




