Fernando Ressia, influencer de viajes con una comunidad de más de 300.000 suscriptores en YouTube, llegó a Villa La Angostura para continuar su recorrido por la Patagonia y destacó al destino como uno de los más bellos de su itinerario. Sin embargo, su experiencia quedó marcada por un episodio de inseguridad.
El hecho ocurrió mientras disfrutaba de una jornada en el río Correntoso. Durante su ausencia, desconocidos dañaron la cerradura de su vehículo y se llevaron un drone y un lente de cámara fotográfica, dos herramientas esenciales y de alto valor para la producción de sus contenidos.
Al regresar al estacionamiento, Ressia no advirtió de inmediato el robo. Su automóvil suele presentar fallas en el cierre centralizado y, al escuchar la alarma activada, pensó que se trataba de un problema mecánico habitual. “Creí que era lo de siempre, porque el auto es viejo y a veces falla. Después me di cuenta de que habían forzado la cerradura y faltaban cosas”, relató con angustia.
Según explicó, quienes ingresaron al vehículo actuaron de manera puntual. Dentro había otros objetos de valor —entre ellos una cámara Sony, su billetera y anteojos de sol— que no fueron sustraídos. “Revisaron y eligieron qué llevarse. El drone y el lente son carísimos y fundamentales para mi trabajo. Le dan un valor enorme a los videos”, sostuvo.
El creador de contenidos señaló que decidió dejar el equipo dentro del auto porque le pareció la opción más segura, especialmente porque está acampando para reducir gastos. Además, el lugar donde estacionó tenía movimiento y otros vehículos alrededor. “Era un sitio con gente, no estaba aislado. Por eso cuesta entender que pase algo así en un destino que se promociona como tranquilo y familiar”, expresó.
Tras el robo, Ressia compartió un mensaje dirigido a los responsables. “Ojalá puedan reencaminar su vida y dedicarse a algo honesto. Hay formas de ganarse la vida sin perjudicar a los demás”, manifestó.
También lamentó tener que comunicar una situación negativa cuando su intención es mostrar el lado positivo de los lugares que visita. “Me da bronca tener que contar esto. Vine con ganas de mostrar lo lindo del país”, afirmó.
El impacto no fue solo económico. El influencer reconoció que el episodio afectó su ánimo y lo llevó a replantearse el viaje. “Estoy muy amargado. No sé si continuar o volverme a San Luis. Las pérdidas son grandes”, dijo.
El caso vuelve a instalar el debate sobre la seguridad en destinos turísticos y el efecto que este tipo de delitos tiene tanto en quienes los padecen como en la imagen de las localidades.
Fuente: Medios




