La compañía Volvo Trucks definió a la Patagonia como región estratégica dentro de su nuevo ciclo de planificación 2025–2030 en Argentina. Así lo aseguró Björn Andersson, director general de la firma en el país, quien destacó el potencial productivo del sur y su papel clave en energía, transporte de cargas y economías regionales.
Andersson asumió en mayo de 2025 al frente de Volvo Trucks & Buses Argentina y desde entonces recorrió 10 provincias. En una visita a Allen, sede del concesionario Decker, señaló que ve en las rutas camiones de la marca, antiguos y nuevos, pero advirtió que “no son tantos como nos gustaría”.
A nivel global, Volvo concentra cerca del 20 % del mercado de camiones pesados. En Argentina, en cambio, su participación ronda apenas el 7 %. Para Andersson, esa brecha responde a factores estructurales y coyunturales, como la inestabilidad macroeconómica y las restricciones a las importaciones.

“Incluso teniendo nuestra fábrica en Brasil, tuvimos grandes dificultades para ingresar camiones”, explicó. No obstante, destacó que 2024 y 2025 marcaron señales de normalización, con mayor apertura económica y desregulación.
El objetivo ahora es claro: alcanzar el 15 % del mercado argentino hacia 2030, pero con una premisa central: crecimiento sostenido y previsible. “No queremos subir y bajar abruptamente. Buscamos consolidar una presencia estable”, remarcó Björn Andersson.
La Patagonia, eje del desarrollo
Dentro de esta estrategia, la Patagonia ocupa un lugar central. Andersson destacó el rol del concesionario Decker como socio estratégico clave en la región.
“Lo que hace único a Decker es su profundo conocimiento de toda la Patagonia. Está muy cerca de los clientes”, afirmó.

El movimiento logístico vinculado a Vaca Muerta aparece como uno de los grandes motores de demanda, junto con el transporte frutícola y otras economías regionales.
Sin embargo, el directivo advirtió que el estado de las rutas sigue siendo un factor crítico. Si bien los camiones están diseñados para condiciones exigentes, subrayó que mejorar la infraestructura vial es clave para la eficiencia y la seguridad.
Tecnología y transición energética
En el corto y mediano plazo, Volvo mantendrá su foco en motores de combustión interna, que seguirán siendo el soporte del transporte pesado en América Latina. Paralelamente, avanza en el uso de biodiésel y Gas Natural Licuado (GNL) para reducir el impacto ambiental.
Sobre la electrificación, Andersson fue prudente: “vemos oportunidades futuras, pero el desafío es la infraestructura y la energía verde”. En una primera etapa, los camiones eléctricos podrían aplicarse en operaciones urbanas o de corta distancia, como en el AMBA. A largo plazo, el grupo también invierte en tecnologías basadas en hidrógeno.

Condiciones para invertir
El ejecutivo sostuvo que mayor estabilidad macroeconómica, financiamiento y apertura comercial serán determinantes para mejorar el clima de negocios. También valoró avances regulatorios como la flexibilización de normativas de carga y la mayor adopción de bitrenes.
“El acceso al crédito es crucial. Nuestros clientes invierten a largo plazo y utilizan los camiones durante diez años o más”, explicó.
En este escenario, Volvo prevé profundizar su presencia en la Patagonia y consolidarse como proveedor estratégico del desarrollo logístico y productivo regional.
“Volvo no actúa solo: somos una red de socios comprometidos con el desarrollo del país”, concluyó Björn Andersson.
Fuente: Medios.




