En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, la Subsecretaría de las Mujeres de la ciudad de Neuquén presentó el balance 2025 del Observatorio Municipal, un informe que advierte que la violencia de género no solo persiste, sino que muestra indicadores críticos.
La presentación se realizó este miércoles por la mañana en la Casa Integral de las Mujeres Aliwenko y estuvo encabezada por la subsecretaria Alejandra Oehrens. El documento analiza el período comprendido entre enero y diciembre de 2025 y reúne datos del Equipo Técnico Interdisciplinario junto con registros provenientes del Ministerio Público Fiscal, la Oficina de Violencia del Poder Judicial y denuncias realizadas en comisarías.
Desde el área señalaron que el informe se produce en un contexto nacional que consideran de retroceso en las políticas de género y de cuestionamiento a figuras jurídicas como el femicidio, además de discursos que buscan invisibilizar la especificidad de la violencia contra las mujeres.
Más consultas y violencia en el ámbito doméstico
Uno de los datos destacados es el aumento de las consultas: durante 2025 se recibieron 649 en la Mesa de Entradas, más del doble que en 2024.
Del total de asistencias, el 93,1% corresponde a situaciones de violencia ocurridas dentro del hogar. En cuanto a los agresores, el 78,47% son exmaridos o exparejas y el 6,22% parejas actuales. El informe concluye que los entornos íntimos representan un mayor nivel de desprotección para las mujeres y que la ruptura del vínculo no implica necesariamente el fin de la violencia.
El promedio de edad de las mujeres que acudieron al dispositivo es de 38 años, principalmente entre los 30 y 39. El 40% proviene del oeste y centro oeste de la ciudad. Además, el 88,9% tiene hijos e hijas a cargo y el 70% comparte al menos uno con el agresor.
En cuanto a la educación, más de la mitad completó el nivel secundario y más del 30% accedió a estudios superiores, lo que evidencia que la violencia de género atraviesa a mujeres de distintos niveles educativos.
El 35% de las usuarias se encuentra desempleada y quienes tienen trabajo suelen desempeñarse en áreas feminizadas como la administración pública, la educación, el trabajo doméstico o la limpieza.
Tipos de violencia registrados
El informe también detalla las formas de violencia denunciadas:
- Violencia psicológica: 93,5%
- Violencia física: 74,1%
- Violencia económica: 64,4%
- Violencia sexual: 21,3%
- Violencia laboral: 1,4%
62 casos de riesgo extremo de femicidio
Cuando se detecta un riesgo alto para la vida de la víctima se activa el protocolo de intervención denominado Código A. Durante 2025 se registraron 62 casos de extrema urgencia dentro de 216 entrevistas de admisión.
Según el informe, esto implica que en esos casos los agresores manifestaron o intentaron concretar acciones para matar a las mujeres.
La Subsecretaría destacó que la complejidad de los casos aumentó significativamente. Mientras en 2024 se registraba un promedio de un caso de Código A por mes, en 2025 el promedio superó los cinco casos mensuales.
El análisis también detectó un pico de violencia en octubre, con el 24,2% de los casos, en fechas que coinciden con el mes de la mujer, el Día de la Madre y las fiestas de fin de año, períodos que a nivel nacional también son considerados de alto riesgo.
A pesar de este escenario, el informe resalta que el 80% de las mujeres contó con acompañamiento de familiares o personas cercanas, una red de apoyo clave para sostener procesos de denuncia y separación de los agresores.
Perfil de los agresores
El estudio también analiza características de los agresores. La edad promedio es de 40 años y el 62% tiene trabajo: el 43,6% en empleos formales y el 19,3% en la informalidad.
Además, el 51,9% presenta consumos problemáticos de sustancias. Aunque el informe aclara que no existe una relación causal directa con la violencia de género, sí se reconoce que estos contextos pueden intensificarla.
Un dato relevante es que el 23% de los agresores tiene acceso a armas de fuego, lo que abre interrogantes sobre la posible pertenencia de algunos a fuerzas de seguridad.
Violencia cada vez más temprana
Otro indicador crítico es el descenso en la edad de inicio de la violencia de género. En el trabajo territorial se detectaron casos desde los 13 años.
Según el informe, estas situaciones suelen darse en contextos de alta vulnerabilidad social, atravesados por consumos problemáticos, narcomenudeo y trayectorias delictivas de los varones involucrados.
Durante 2025 se realizaron 1.241 intervenciones territoriales, con un promedio de 15 acciones por caso, principalmente en la zona oeste de la ciudad.
Más denuncias en la Policía y en la Justicia
Los registros de la Policía de Neuquén indican que durante 2025 se radicaron 7.224 denuncias por violencia de género, con un promedio de 690 por mes y un pico de 1.014 en julio.
Las comisarías con mayor cantidad de casos fueron:
- Comisaría 16: 1081 denuncias
- Comisaría 18: 1076 denuncias
- Comisaría 3: 1005 denuncias
En el análisis del tiempo de duración del maltrato, el 40,85% de las denuncias se realizó antes de cumplir un año de violencia, mientras que el 40,81% se concretó luego de entre uno y cinco años de maltrato.
Por su parte, el Ministerio Público Fiscal registró 825 casos durante 2025, un 50,8% más que los 547 de 2024. Las amenazas simples fueron el delito más frecuente, con 427 casos, seguidas por lesiones leves (215) y lesiones agravadas (64).
Femicidios y tentativas
El informe también relevó los casos de femicidio ocurridos en la circunscripción de Neuquén durante 2025: se registraron dos femicidios consumados y cuatro intentos.
Entre ellos se encuentra el transfemicidio de Azul Semeñenko, calificado judicialmente como homicidio triplemente agravado por ensañamiento, odio a la identidad de género y violencia de género.
En paralelo, la Oficina de Violencia del Poder Judicial registró 4.683 denuncias durante 2025, un 5,8% más que el año anterior. De ese total, 2.932 casos fueron judicializados.
Desde la Subsecretaría señalaron que estos datos constituyen un insumo clave para el diseño de políticas públicas y la mejora de las respuestas institucionales frente a la violencia de género.
Fuente: Medios




