El precio del crudo volvió a dispararse y encendió las alarmas en la Argentina. El barril de Brent se consolidó por encima de los 100 dólares y llegó a superar los 108, lo que genera preocupación por su impacto en los combustibles.
La suba internacional ya empezó a sentirse a nivel local. En las últimas dos semanas, los precios de las naftas registraron incrementos cercanos al 10%, en un contexto donde el mercado sigue de cerca la evolución del petróleo.
Desde YPF, su CEO Horacio Marín había señalado que no se esperaban fuertes movimientos en los surtidores, pero la dinámica de los precios internacionales mete presión sobre el esquema local.

El encarecimiento del crudo tiene un efecto directo en la economía, ya que impacta en los costos de transporte y producción. Esto termina trasladándose a los precios finales y complica el objetivo de desacelerar la inflación.
En ese sentido, mediciones privadas ya ubican el índice de marzo cerca del 3%, lo que marca una persistencia en la suba de precios y suma incertidumbre sobre los próximos meses.
Con el Brent en niveles elevados, el foco ahora está puesto en cómo reaccionarán las petroleras y qué margen tendrá el Gobierno para contener nuevos aumentos en los combustibles.
Fuente: Medios




