Un proyecto de comunicación sobre el estado de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, generó debate este jueves en la comisión de Energía de la Legislatura de Neuquén, que resolvió modificar la iniciativa y volver a tratarla la próxima semana.
La propuesta fue presentada por el bloque de Unión por la Patria con el objetivo de solicitar información al Gobierno nacional sobre el presente y el futuro del complejo, que se encuentra fuera de producción desde 2017.
El diputado Darío Martínez, autor del proyecto, explicó que en 2023 se había firmado un convenio entre Nación, la Provincia y la planta para su reactivación, pero sostuvo que los pagos comprometidos fueron interrumpidos por la actual gestión nacional. En ese sentido, planteó la necesidad de “tener mayor claridad sobre los objetivos” y conocer los fundamentos de esa decisión.
Durante el debate, la diputada Paola Cabezas advirtió sobre la incertidumbre que atraviesan los trabajadores y consideró necesario avanzar en un pedido de información que permita clarificar la situación.
Por su parte, el legislador Andrés Blanco propuso evaluar la posibilidad de trasladar la comisión a la planta, ubicada entre el río Limay y la Ruta Nacional 237, para conocer en terreno su estado actual y relevar la situación de los empleados. Señaló que una medida de ese tipo podría otorgar mayor relevancia política al tratamiento del tema.
Las intervenciones también expusieron diferencias respecto al rol de la provincia. El diputado Francisco Lépore remarcó que la planta es propiedad de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y que la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), encargada de su operación, tiene mayoría accionaria nacional, por lo que la participación provincial es limitada.
Además, vinculó la falta de financiamiento con decisiones del Gobierno nacional en otros organismos, en línea con recortes aplicados en instituciones como el INTA o el INTI.
Martínez, en tanto, insistió en focalizar el pedido de informes en Nación y planteó consultar si se retomarán los pagos comprometidos y bajo qué condiciones, en un contexto donde el agua pesada continúa siendo un insumo clave para las centrales nucleares del país.
Cuando el proyecto estaba en condiciones de ser votado, surgieron objeciones por su alcance, ya que también incluía pedidos vinculados a las concesiones hidroeléctricas de los ríos Limay y Neuquén. Por ese motivo, los legisladores acordaron reformular la iniciativa para concentrarla exclusivamente en la situación de la PIAP.
El tema será retomado la próxima semana en comisión, con la expectativa de avanzar luego hacia su tratamiento en el recinto.
En paralelo, trabajadores de la planta señalaron recientemente que el escenario continúa sin cambios, con demoras en el pago de salarios y sin definiciones sobre la continuidad de las tareas de mantenimiento.
Días atrás, la Comisión Nacional de Energía Atómica informó que se encuentra realizando un relevamiento integral del estado de la planta tras la finalización del contrato de concesión con ENSI en octubre del año pasado. En ese marco, indicó que se avanza en la elaboración de un pliego licitatorio para su reacondicionamiento y eventual reactivación.
Fuente: Medios




