Un joven de 26 años fue asesinado de una puñalada en la toma La Alameda de Cipolletti. El presunto autor, un hombre de 32, se entregó poco después en la Subcomisaría 79°, en la guardia relató que actuó en defensa propia tras un supuesto intento de robo.
El violento episodio ocurrió en el sector del pasaje 4 de ese asentamiento cercano al Parque Industrial, un punto caliente donde la tensión suele escalar sin aviso. Allí fue encontrado sin vida Francisco Javier Contreras, quien presentaba heridas de arma blanca que, según las primeras pericias, le provocaron la muerte prácticamente en el acto. La escena fue rápidamente cercada por efectivos policiales y personal de Criminalística, que trabajaron contrarreloj para levantar pruebas.
Sin embargo, en plena investigación y sin rastros, el principal sospechoso decidió presentarse de manera voluntaria en la Subcomisaría 79°, ubicada en el barrio de las 1200 viviendas. Allí, frente al personal de guardia, dio su versión de los hechos.
Según su relato, caminaba por el mismo pasaje donde ocurrió el ataque cuando fue interceptado por Contreras, quien habría intentado asaltarlo con un cuchillo. En ese contexto, explicó que se resistió y se produjo un violento forcejeo que terminó de la peor manera: logró quitarle el arma y, en medio de la pelea, lo apuñaló.
A partir de ese momento, el hombre quedó detenido y a disposición de la fiscalía de turno, que ahora deberá determinar si se trató de un caso de legítima defensa o de un homicidio en circunstancias aún no del todo claras.
Mientras tanto, los investigadores intentan reconstruir minuto a minuto lo ocurrido. No solo analizan las pruebas recolectadas en el lugar, sino también el posible vínculo previo entre la víctima y el agresor, un dato que podría cambiar por completo la lectura del caso.
Fuente: Medios.




