La inflación en Argentina muestra señales de aceleración y los indicadores de alta frecuencia sugieren que el dato de marzo podría superar el 3%. Parte de esta suba responde a factores estacionales, como el inicio del ciclo escolar, pero un elemento más persistente es el rezago del shock de Irán, según el Research de Adcap Grupo Financiero.
Desde el inicio del conflicto, los precios de la nafta subieron cerca de 20%, y aún queda pendiente un ajuste adicional de alrededor del 15% para alinearse con la paridad de exportación.

Otro factor clave es el régimen monetario-cambiario, el Banco Central redujo 5 puntos porcentuales los encajes, siguiendo lo previsto en el esquema de agosto. Esto relaja la liquidez y refuerza la política orientada a reconstruir los anclajes tradicionales, restablecer un mercado de dinero operativo con tasas de fondeo en torno al 20% y sostener un escenario cambiario estable, apoyado en importaciones contenidas, mayor oferta de divisas por emisiones corporativas y provinciales, y una gradual desdolarización de los portafolios.

En paralelo, el Tesoro sumó una nueva fuente de dólares con el AO28, que según Adcap rendiría 8,9%, entre el Bopreal 4B (8,5%) y el Bonar 2029 (9,3%) en precios de dólar local. Con el canje del 3%, el rendimiento para inversores extranjeros se ubicaría en 10,3% o más.
En este contexto de estabilidad cambiaria y con el dólar en apreciación, los bonos en pesos extendieron su sobreperformance frente a los instrumentos en dólares hasta un 21%, liderados por los ajustados por inflación con cerca de 5% desde fines de enero. Adcap recomienda tomar ganancias en pesos y rotar hacia el tramo corto de la curva en dólares, dado un escenario global todavía frágil.

Para posiciones remanentes en pesos, el mercado mantiene cautela sobre extender duration, pero la inflación semanal indica que la curva Boncer seguirá empinándose, con potencial de suba en el tramo medio. Según los supuestos de Adcap, el TZXM7 sería el único Boncer que todavía ofrece sobreperformance relevante de 1,7% frente a la curva a tasa fija.
Finalmente, la estabilización del mercado monetario llevó la tasa TAMAR a mínimos históricos, explicando parte del rezago de los bonos duales frente a los ajustados por inflación. En este marco, se mantiene el foco en el Bono Dual TTD26 para evaluar su reacción al reciente cambio en encajes, que podría ofrecer un punto de entrada atractivo.
Fuente: Medios




