Una maniobra peligrosa en la siempre peligrosísima Ruta Nacional 22 terminó en un impactante choque entre un auto y un camión a la altura de Choele Choel: un lujoso y potente Mercedes Benz conducido por una mujer de 67 años invadió el carril contrario en una curva y rozó un transporte pesado, aunque, de milagro, no hubo heridos.
El hecho ocurrió este lunes 30, alrededor de las 10.20, en el kilómetro 1000, a un par de kilómetros del control del Cuerpo de Seguridad Vial. El avisó lo brindó un automovilista, que alertó sobre una colisión que, por las características del lugar, hacía temer lo peor. Sin embargo, al llegar al sitio, los efectivos se encontraron con una escena tensa pero sin víctimas.
Según se pudo reconstruir, el vehículo de menor porte, un deportivo Mercedes Benz Clase A era conducido por una mujer de 67 años, quien viajaba junto a su esposo de 88. La pareja, ambos domiciliados en Villa Regina, tenía como destino final Las Grutas, en lo que parecía ser un viaje tranquilo que terminó envuelto en un susto mayúsculo.
Al tomar una curva en ese tramo de la ruta, el auto invadió el carril contrario, una maniobra que resultó determinante. En ese momento, circulaba en sentido opuesto un camión Iveco con carretón vacío, conducido por un hombre de 35 años oriundo de Luis Beltrán, que no tuvo margen para esquivar completamente el impacto.
El golpe, si bien no fue frontal, tuvo su violencia: el Mercedes terminó rozando contra las ruedas traseras izquierdas del carretón, una zona dura y peligrosa que podría haber provocado consecuencias mucho más graves. La escena dejó en evidencia lo fino que es el límite entre un susto y una tragedia en rutas de alto tránsito.
A pesar de la espectacularidad del siniestro, el dato que trajo alivio fue contundente: ninguno de los involucrados necesitó asistencia médica. Ni los ocupantes del auto ni el camionero sufrieron lesiones, algo que, para quienes conocen ese tramo de la Ruta 22, roza lo milagroso.
Fuente Medios




