Un episodio ocurrido esta semana a más de 200 kilómetros de Neuquén capital dejó al descubierto el funcionamiento delictivo que conecta distintas localidades de la región. El martes por la noche, un motociclista perdió el control de su vehículo y cayó en la intersección de Avenida Roca y calle Guerrico, en la localidad rionegrina de Luis Beltrán.
Tras el aviso de un vecino, personal policial acudió al lugar y trasladó al conductor al hospital local. Mientras tanto, los efectivos avanzaron con la verificación del rodado y detectaron una irregularidad clave: la moto, una Honda XR 125, tenía pedido de secuestro vigente por un robo ocurrido el 13 de marzo en Neuquén capital.
El joven, de 18 años, fue imputado por encubrimiento. Luego de recibir atención médica, se retiró rápidamente del centro de salud, lo que también llamó la atención de las autoridades. Ahora, la fiscalía descentralizada de Choele Choel deberá determinar cómo el vehículo robado recorrió más de 200 kilómetros hasta Río Negro.
El caso no es aislado. En los últimos días, la Policía rionegrina recuperó otra moto sustraída en Neuquén, en un procedimiento realizado en Fernández Oro. Allí, una mujer denunció a su propio hijo adolescente al sospechar del origen del vehículo con el que había llegado a su casa. Tras verificar los datos, se confirmó que se trataba de una Honda XR 150 robada el 1 de agosto de 2025 en jurisdicción de la Comisaría Primera de Neuquén.
Estos episodios reflejan un modus operandi reiterado: motos robadas en Neuquén que son trasladadas a distintas localidades de Río Negro, sorteando controles en rutas y zonas urbanas.
En este contexto, los operativos preventivos cobran un rol central. Este jueves, por ejemplo, un procedimiento en cercanías de la Ruta Nacional 22 y calle Arroz permitió recuperar otra moto robada. Según informó la Policía neuquina, los sospechosos abandonaron el rodado y lograron esconderse en una vivienda, por lo que solo se concretó el secuestro del vehículo.
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