La familia de Catalina Galcerán, la niña atropellada en Plottier, rechazó el pedido de suspensión de juicio a prueba presentado por la defensa de la agente policial imputada en la causa por lesiones gravísimas.
El expediente avanzó en su etapa de investigación penal preparatoria con la formulación de cargos contra la acusada, imputada por lesiones agravadas en el marco de la conducción de un vehículo y presunto exceso de velocidad. Cumplido el plazo establecido por el juez, la causa debía ingresar a la instancia de control de acusación.
En ese contexto, la defensa solicitó la aplicación de la probation, un mecanismo que permite evitar el juicio oral mediante el cumplimiento de determinadas condiciones. Sin embargo, la querella rechazó esa posibilidad al considerar que la gravedad del hecho impide una salida alternativa.
El abogado de la familia, Joaquín Imás, fundamentó la oposición en las consecuencias irreversibles que sufrió la menor. “Se trata de una niña con secuelas permanentes. Tiene un cien por ciento de incapacidad y requiere asistencia constante para todas sus necesidades”, expresó en una entrevista radial.
En paralelo, la representación legal solicitó la intervención de la Defensora de Derechos del Niño y Adolescente, al considerar que su participación resulta relevante en el marco del proceso, aunque no sea obligatoria por ley.
Imás también apuntó contra el rol del Estado en el hecho y planteó la existencia de fallas en la formación de la fuerza policial. “No fue una cuestión de azar, hubo una imprudencia muy grande y también un fallo sistémico en la preparación de los efectivos”, sostuvo.
Actualmente, Catalina permanece internada en el FLENI con un diagnóstico de incapacidad total permanente.
Fuente: Medios




