La falta de lugares en unidades de detención en Neuquén está generando un escenario inusual en el sistema judicial: fiscales del interior comenzaron a solicitar prisión domiciliaria para imputados, incluso en causas por delitos graves, ante la imposibilidad de garantizar la prisión preventiva en cárceles o comisarías.
El fenómeno se da en el marco de la crisis de superpoblación carcelaria y la vigencia de una Ley de Emergencia en la provincia, que expone las limitaciones estructurales del sistema penitenciario.
Según explican desde el ámbito judicial, la problemática se profundizó tras la implementación del nuevo Código Procesal Penal, que agilizó los tiempos de resolución de causas, pero no fue acompañado por un plan de infraestructura acorde para alojar a las personas detenidas.
En las audiencias, los jueces exigen a la fiscalía que informe previamente si existen cupos disponibles antes de solicitar la prisión preventiva. Frente a la falta de plazas, el procedimiento actual en zonas del centro y norte neuquino consiste en consultar al Poder Ejecutivo sobre la disponibilidad de lugares. Si la respuesta es negativa, se opta por pedir una “prisión preventiva domiciliaria”, incluso en casos de alta gravedad.
Uno de los ejemplos recientes ocurrió en Chos Malal, donde los fiscales Natalia Rivera y Víctor Salgado imputaron a dos personas por narcomenudeo, tras el hallazgo de unas 300 dosis de cocaína destinadas a la comercialización. Si bien solicitaron la detención, debieron requerir que se cumpla bajo modalidad domiciliaria por falta de cupos en unidades de detención.
La situación se replica en otras regiones. En diálogo con medios radiales, la fiscal Laura Pizzipaulo reconoció que atraviesan el mismo problema en la zona centro. Mencionó el caso del homicidio de Emanuel Mena, donde tres imputados quedaron detenidos con prisión domiciliaria tras la audiencia de formulación de cargos.
“Se ordenó la detención, pero bajo modalidad domiciliaria por la crisis carcelaria que atraviesa la provincia”, explicó. Y agregó: “En Zapala y la región del Pehuén no tenemos capacidad para más personas detenidas”.
En estos casos, la medida se complementa con el uso de tobilleras electrónicas y custodia policial en los domicilios, lo que también impacta en el sistema de seguridad, ya que móviles y efectivos son destinados a estas consignas en lugar de tareas de patrullaje.
La misma solución se aplicó en otros hechos recientes, como un intento de femicidio en Villa Pehuenia y una causa por lesiones graves, donde los imputados también cumplen prisión domiciliaria.
“Es una situación transitoria, pero no tenemos otra opción. Nuestro objetivo es que quien comete un delito permanezca detenido, pero sin lugares disponibles debemos recurrir a esta alternativa”, sostuvo Pizzipaulo.
Actualmente, en algunas circunscripciones hay al menos cinco personas bajo esta modalidad, mientras que el resto permanece alojado en unidades de detención o comisarías, como la Comisaría 48.
Fuente: Medios




