La ciudad de Islamabad se convirtió en el escenario de una instancia diplomática de alto impacto tras la llegada casi simultánea de representantes de Irán y Estados Unidos, en lo que ya se perfila como un intento histórico de acercamiento entre ambos países.
El Gobierno de Pakistán formalizó su papel como mediador internacional al recibir primero a la delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien mantuvo encuentros con el primer ministro Shehbaz Sharif y con el jefe del Ejército, el general Asim Munir. Las reuniones previas estuvieron orientadas a coordinar aspectos técnicos y políticos de cara al inicio del diálogo.

Horas más tarde, Sharif recibió al vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien se encuentra alojado junto a su comitiva en el hotel Serena, designado como sede oficial de las conversaciones.

Esta serie de encuentros bilaterales constituye la antesala del inicio formal de las negociaciones, que buscan abrir un canal de comunicación directa entre Teherán y Washington en medio de un contexto internacional marcado por tensiones.
Desde la oficina del primer ministro paquistaní confirmaron el inicio de las llamadas “Conversaciones de Islamabad”, aunque por el momento se mantiene un fuerte hermetismo respecto a la agenda y los posibles acuerdos.
Más allá de la cautela oficial, la coincidencia de ambas delegaciones en territorio paquistaní marca un punto de inflexión y posiciona a Islamabad como epicentro de una negociación que podría tener impacto global.

Fuente: Medios




