El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes en los Tribunales de San Isidro, donde siete profesionales de la salud enfrentan cargos por presunto homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.

En la primera audiencia, la Fiscalía sostuvo que el exfutbolista fue víctima de un “abandono” por parte del equipo médico. El fiscal Patricio Ferrari afirmó que los imputados “no hicieron nada” para evitar el fallecimiento y aseguró que “incrementaron el riesgo” sobre la salud del paciente. Según la acusación, Maradona murió como consecuencia de una insuficiencia cardíaca con edema pulmonar, en un contexto que pudo haberse evitado con atención adecuada.
En contraposición, la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque rechazó la imputación y sostuvo que no existe relación causal entre la actuación médica y la muerte. Durante su exposición, uno de sus abogados afirmó que el exjugador “no hubiera querido” una condena, lo que generó la reacción de sus hijas presentes en la sala.

Los defensores también argumentaron que el fallecimiento se produjo por una falla cardíaca y cuestionaron la consistencia de la acusación fiscal, al señalar que no está claramente definido el rol de cada imputado.
En el inicio del debate también se discutieron cuestiones procesales. El tribunal rechazó el pedido de transmitir la totalidad del juicio en vivo, aunque autorizó la grabación de audio de las audiencias bajo condiciones específicas. Solo se permitirá la difusión de los tramos iniciales, alegatos finales y el veredicto.

El proceso se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Las audiencias se llevarán a cabo los martes y jueves entre las 10 y las 17.
Entre los imputados se encuentran, además de Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador Mariano Perroni, la médica Nancy Forlini y el clínico Pedro Di Spagna.
El juicio busca determinar si existieron responsabilidades penales en la atención médica brindada a Maradona en los días previos a su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Fuente: Medios




