La decisión de Victoria Villarruel de no asistir a la misa en homenaje al papa Francisco en Luján generó fuertes cuestionamientos dentro del Gobierno, donde algunos sectores calificaron su postura como un “papelón” y profundizaron las críticas hacia la vicepresidenta.
El acto religioso, realizado a un año del fallecimiento del pontífice, reunió a referentes tanto del oficialismo como de la oposición. Sin embargo, la titular del Senado optó por no participar, pese a que en un primer momento estaba prevista su presencia.

Cerca del presidente Javier Milei interpretaron el faltazo como una señal política en medio del distanciamiento que viene marcando la relación entre Villarruel y el núcleo duro libertario.
Según trascendió, uno de los motivos de su ausencia fue evitar coincidir con dirigentes del propio Gobierno, en un contexto de tensiones que se viene arrastrando desde hace meses.

Luego de las críticas, la vicepresidenta explicó que eligió asistir a otra ceremonia religiosa y cuestionó el carácter del evento en Luján, al considerar que había sido “politizado”. En ese sentido, también apuntó contra algunos dirigentes presentes, a quienes definió como “lo peor de la casta política”.
“Era una ceremonia donde estaba lo peor de la casta política”
Villarruel explicó su ausencia en la misa de la Basílica de Luján en conmemoración al aniversario de la muerte del papa Francisco y dijo que ella prefiere “estar entre la gente, con humildad”. pic.twitter.com/rqiwzhB7FE
— Avellaneda_Real (@avellaneda_real) April 22, 2026
El episodio vuelve a poner en evidencia las diferencias internas dentro del oficialismo y suma un nuevo capítulo a una relación que se mantiene tirante entre Villarruel y el entorno presidencial.
Fuente: Medios




