La Cámara de Diputados recibirá este miércoles al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien brindará su primer informe de gestión ante el Congreso en una sesión que se extendería durante unas seis horas. De cara al debate, los principales bloques opositores acordaron una estrategia centrada en cuestionamientos técnicos y económicos, con el objetivo de evitar cruces políticos que alteren el desarrollo de la jornada.
El oficialismo espera convertir la exposición en una instancia de respaldo institucional y relanzamiento político para el funcionario. El presidente Javier Milei confirmó que acompañará la presentación desde uno de los palcos del recinto, al igual que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y otros integrantes del gabinete.
La dinámica prevista contempla preguntas por bloques parlamentarios y respuestas de Adorni en segmentos de 20 minutos. Desde distintos sectores se impulsó además un esquema de funcionamiento ordenado, con restricciones de acceso a las galerías para garantizar el clima parlamentario.
Entre los principales ejes del interrogatorio opositor figura la inflación, luego de que el Índice de Precios al Consumidor registrara en marzo una suba del 3,4%. También se prevén consultas sobre el acumulado anual y las proyecciones presupuestarias del Gobierno.
Otro punto central será la actividad económica. Legisladores de distintos espacios preparan preguntas sobre la caída interanual del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el comportamiento del consumo y la situación de sectores industriales.
La situación del endeudamiento de los hogares también formará parte del debate, con foco en el aumento de personas con deudas en mora y el deterioro del poder adquisitivo.
Además, algunos bloques adelantaron que pedirán precisiones sobre la evolución patrimonial del jefe de Gabinete y operaciones inmobiliarias vinculadas a su entorno familiar.
Desde la Casa Rosada aseguran que Adorni responderá los planteos y defenderá la marcha de la gestión. En el oficialismo consideran que la sesión será una oportunidad para exhibir resultados económicos y consolidar el perfil político del funcionario.
Aunque la mayoría de la oposición apuesta a una discusión institucional, algunos sectores no descartan retirarse del recinto si el debate deriva en enfrentamientos que impidan el normal desarrollo del informe.
Fuente: Medios




