A 67 días de la desaparición de Kevin Hernández en Lamarque, la causa dio un giro significativo tras la incorporación de la querella encabezada por los abogados Sergio Heredia y Leandro Aparicio. Luego de realizar tareas en el lugar y recolectar nuevos testimonios, los letrados sostienen una hipótesis contundente: el joven habría sido asesinado en un contexto vinculado al consumo de drogas.
La investigación, que durante semanas avanzó con escasos resultados, comenzó a tomar otro rumbo a partir del trabajo de campo de la querella. Según indicaron, lograron reunir declaraciones clave que no estaban incorporadas al expediente judicial y que apuntan directamente a los presuntos responsables.
De acuerdo con la reconstrucción que plantean los abogados, Kevin habría sido víctima de un episodio violento dentro de un entorno atravesado por el consumo de estupefacientes.
“Este tipo consumió. Llegó a un ambiente que él tenía antes y entró en manos de consumidores que se desconocieron. Eso es lo que pasó”, sostuvo Heredia.
El letrado describió además un escenario marcado por la presencia de “aguantaderos” y puntos de venta de drogas, donde, según afirmó, operan redes con distintos niveles de participación. En ese contexto, remarcó: “Si tenemos personas que lo dijeron que lo asesinaron, nosotros podemos decir que lo asesinaron”.
Denuncias de encubrimiento
Uno de los aspectos más sensibles que introduce la querella es la denuncia de posible encubrimiento policial. Según indicaron, existen testigos que habrían declarado en la comisaría local, pero cuyos testimonios no fueron incorporados a las actuaciones enviadas a la fiscalía.
“La policía está encubriendo. Es algo muy parecido a lo que pasó con Daniel Solano hace 15 años”, afirmó Heredia.
Ante esta situación, los abogados solicitaron una audiencia multipropósito en la que pedirán el apartamiento tanto de autoridades del Ministerio Público Fiscal como de la fuerza policial que intervino en la etapa inicial.

Desde la querella aseguraron que los presuntos autores ya estarían identificados y que la causa se encuentra a la espera de medidas judiciales. “Ya sabemos cuál es la verdad. Ahora estamos esperando las detenciones”, expresó Luz Núñez, pareja de Kevin.
La búsqueda del cuerpo y el reclamo de la familia
Mientras avanza la investigación, la familia atraviesa un escenario de profunda angustia. Luz Núñez, madre de la hija del joven, participó activamente en la recolección de testimonios y sostuvo que la llegada de los abogados marcó un cambio en la causa.
“En dos días, los abogados descubrieron cosas que en dos meses nadie había encontrado”, señaló.
Con el paso del tiempo, la esperanza de encontrarlo con vida se fue desvaneciendo. “Yo ya no creo en un milagro de que pueda estar bien, pero tengo que encontrar al papá de mi hija”, expresó.
La querella sostiene que, más allá del autor material, la desaparición del cuerpo habría requerido una estructura mayor, lo que refuerza la hipótesis de participación de otros actores. “Un chico que consume y que produce un crimen no tiene la capacidad de andar escondiendo un cuerpo. Ahí intervienen otros actores”, explicó Heredia.
Una investigación que entra en una nueva etapa
En los próximos días, los abogados planean incorporar audios, mensajes y otros elementos que circulan en la comunidad y que podrían aportar datos sobre lo ocurrido la noche de la desaparición.
El objetivo inmediato es avanzar en las detenciones, pero para la familia hay una prioridad aún más urgente: saber qué pasó y dónde está Kevin.
Mientras tanto, en Lamarque crece la expectativa por el avance de una causa que vuelve a poner en foco problemáticas profundas y que, tras semanas de incertidumbre, comienza a mostrar nuevas líneas de investigación.
Fuente: Medios.




