El informe de gestión presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se desarrolló con un tono más ordenado de lo esperado y sin los cruces que muchos anticipaban. Ese clima moderado terminó influyendo en la evaluación final de la jornada: tanto el oficialismo como la oposición quedaron conformes con su desempeño.
Desde el entorno del presidente Javier Milei, destacaron que el funcionario se mostró “sólido” y respondió a los cuestionamientos vinculados a causas bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
“Adorni estuvo muy bien y el presidente se llevó la marca”, resumió un ministro de Javier Milei.
En el oficialismo también admitieron sorpresa por la actitud de la oposición más dura, que optó por una postura menos confrontativa de la prevista. “No les dimos Alplax”, bromeó el ministro, que hizo un balance positivo del desempeño de Adorni.
Del lado de Unión por la Patria, en cambio, valoraron la estrategia de mantener el orden y evitar un escenario de tensión extrema. Consideraron que esa decisión impidió que el Gobierno capitalizara un eventual desborde en el recinto..
“El balance es positivo para nosotros. Estuvimos ordenados. No les dimos excusas para que Adorni terminara antes. Si nosotros hubiéramos querido, rompíamos todo en la primera parte. La sesión la garantizamos nosotros”, destacó un influyente diputado nacional del principal bloque opositor.
El único momento de tensión se produjo con la intervención del diputado Aldo Leiva, quien exhibió carteles dirigidos contra Adorni y Milei. Desde el propio bloque opositor relativizaron el episodio. “Lo de Leiva quedó como anécdota. Quedó claro que no fue representativo del espíritu nuestro”, aclaró la misma fuente.
Pese al tono general de la sesión, en el peronismo sostuvieron que las intervenciones fueron “incisivas” y apuntaron directamente a los puntos más sensibles.
“Adorni quedó expuesto. Se notó que estaba en pelotas. Hasta le pasaban papelitos porque no sabía qué contestar. Leyó durante toda la sesión. Quedó claro que la Jefatura de Gabinete le queda grande”, sentenciaron.
Además, señalaron que el jefe de Gabinete enfrenta “un problema político” más allá de su situación judicial.
“Nosotros no especulamos. No podemos regular. Le tiramos en la frente. Si le tirábamos en la pierna iba a seguir caminando, rengueando”, apuntó el diputado de Unión por la Patria.
También remarcaron que la estrategia opositora impactó en los sectores de centro, que esperaban una sesión más conflictiva. “Hoy quedó pobre el centro. Pensaron que nosotros íbamos a prender fuego todo y ellos querían pasar como los mesurados frente a nosotros los desaforados. No solamente los cagamos al Gobierno sino también a ellos”, reflexionó.
En ese marco, la participación de otros bloques fue limitada. Algunos legisladores como Maximiliano Ferraro, Mónica Frade y Pablo Juliano tomaron la palabra con críticas puntuales, aunque sin alterar el tono general.
“El interbloque Unidos tuvo problemas de organización. Tuvieron un zoom donde terminó todo mal”, conjeturaron fuentes parlamentarias de la oposición.
Por su parte, tanto el PRO como la UCR tuvieron una presencia casi nula en el debate. Ningún referente del PRO intervino, mientras que por el radicalismo solo habló Diógenes González, en una actitud que, según distintas lecturas, buscó evitar tensiones con el Gobierno.
Fuente: Medios.




