Irán volvió a tensar su relación con Estados Unidos al acusarlo de poner en riesgo la navegación en el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Desde Teherán apuntaron contra Washington por acciones que, según sostienen, comprometen la seguridad de la navegación en la región.
El gobierno iraní aseguró que Estados Unidos incumplió el alto el fuego vigente y alertó que el nivel de tensión alcanzó un punto crítico. En paralelo, advirtió que la situación genera un escenario “insostenible” en el plano internacional.

El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial, y su tránsito se encuentra afectado desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. Aunque existe una tregua formal desde abril, los episodios de tensión no cesaron.

Acusaciones cruzadas y advertencias desde Irán
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos y sus aliados de deteriorar la seguridad del tránsito marítimo. Sostuvo que las acciones militares y el supuesto bloqueo en la zona alteran el equilibrio regional.

A su vez, afirmó que Irán todavía no desplegó todo su potencial de respuesta y que en la zona se está configurando una nueva dinámica de poder que afecta directamente a Washington.
El canciller Abbas Araghchi también criticó la estrategia estadounidense y remarcó que “no existen soluciones militares para una crisis política”. Además, cuestionó la postura de otros actores regionales en el conflicto.

Despliegue militar estadounidense
En respuesta, Estados Unidos reforzó su presencia en la zona con una operación naval destinada a garantizar el tránsito de buques comerciales. El operativo incluye destructores, drones y aeronaves bajo un esquema de escolta marítima.

Según información del Pentágono, unidades navales estadounidenses lograron atravesar el estrecho en medio de maniobras hostiles, aunque sin impactos directos. Washington sostiene además que neutralizó amenazas en el área.

Irán, sin embargo, rechazó esa versión y negó que se hayan producido incidentes de ese tipo o que buques comerciales hayan cruzado la zona bajo esas condiciones.
Un alto el fuego frágil
Aunque se mantiene un cese de hostilidades desde abril, los hechos recientes vuelven a poner en duda su estabilidad. Las conversaciones diplomáticas no lograron avances concretos y el escenario sigue abierto.
Desde la Guardia Revolucionaria iraní advirtieron que cualquier intervención externa tendrá una respuesta contundente, mientras que desde Estados Unidos también se emitieron advertencias en caso de nuevos ataques.

En este contexto, el estrecho de Ormuz continúa como uno de los focos de mayor tensión geopolítica a nivel global, con versiones contrapuestas y un equilibrio cada vez más inestable.
Fuente: Medios




