Las principales consultoras privadas comenzaron a coincidir en un dato que el Gobierno espera con expectativa, la inflación de abril habría quedado por debajo del 3%, luego de diez meses consecutivos de aceleración. Las proyecciones conocidas en las últimas horas ubican el Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre el 2,4% y el 2,8%.
El dato oficial del INDEC se conocerá el próximo 14 de mayo y será seguido de cerca por la Casa Rosada, que busca retomar el sendero de desaceleración tras el 3,4% registrado en marzo, una cifra que había generado preocupación dentro del oficialismo.

Desde el Gobierno atribuyeron aquel salto inflacionario al impacto internacional del conflicto en Medio Oriente y al aumento del precio del petróleo. “Hubo un shock que afectó directamente a sectores vinculados al combustible y el transporte”, había señalado el ministro de Economía, Luis Caputo.

Ahora, distintos informes privados reflejan un escenario más moderado. Según EcoGo, la inflación de abril se habría ubicado en 2,5%, lo que implicaría una baja de 0,9 puntos porcentuales respecto al mes anterior.
El informe destacó que los alimentos y bebidas mostraron una suba del 2,1%, mientras que los productos estacionales, especialmente frutas e indumentaria, tuvieron mayores incrementos. La ropa, impulsada por el cambio de temporada y las nuevas colecciones, registró aumentos cercanos al 4%.

En la misma línea, la consultora Libertad y Progreso proyectó un IPC de 2,4% y sostuvo que la desaceleración se explicó por la estabilidad cambiaria y el menor impacto del aumento de combustibles sobre los precios generales.
Por su parte, Equilibra estimó una inflación mensual del 2,5%, mientras que Orlando Ferreres calculó un 2,6%. Analytica, en tanto, fue una de las más cautas y proyectó un 2,8%.
A pesar de la mejora, los analistas advirtieron que todavía persisten factores que limitan una desaceleración más fuerte. Entre ellos aparecen los aumentos regulados, las tarifas, el transporte y algunos rubros con fuerte componente estacional.
Para mayo, además, ya comenzaron a aplicarse nuevos incrementos en transporte público, medicina prepaga y servicios básicos, lo que podría volver a ejercer presión sobre el índice general.

Desde EcoGo señalaron que “la dinámica inflacionaria todavía mantiene un piso elevado debido al peso de los precios regulados y ajustes estructurales”. Sin embargo, algunas consultoras creen que la inflación podría comenzar con “1” en los próximos meses si se mantiene la estabilidad cambiaria y la política monetaria restrictiva.
En paralelo, el Gobierno mantiene expectativas positivas y sostiene que el proceso de desinflación continuará. “No hay emisión, no hay déficit y se está recomponiendo la demanda de dinero”, afirmó Caputo recientemente al defender el rumbo económico oficial.

Fuente: Medios




