La interna de JSRN paraliza la Legislatura y expone la crisis de poder en Río Negro

La disputa entre Weretilneck y Pesatti vuelve a impactar en el funcionamiento legislativo y demora definiciones clave.

La Legislatura de Río Negro volvió a postergar una sesión ordinaria y profundizó las señales de un funcionamiento institucional condicionado por la creciente disputa política dentro del oficialismo.

La sesión prevista originalmente para el 28 de mayo había sido trasladada al 4 de junio. Sin embargo, en las últimas horas volvió a postergarse y ahora fue convocada para el 11 de junio. La comunicación llegó mediante un mensaje enviado por Pesatti a los legisladores, donde argumentó la existencia de “numerosos pedidos” vinculados a problemas de salud que impedirían la asistencia de varios parlamentarios.

No obstante, dentro del ámbito legislativo pocos creen que esa sea la verdadera razón del nuevo aplazamiento. La lectura predominante apunta a que el oficialismo todavía no logra resolver una discusión que amenaza con profundizar sus fracturas internas: la conformación de los bloques Cambia Río Negro y La Libertad Avanza.

El conflicto que nadie logra cerrar

El origen de la tensión se remonta al distanciamiento político entre Weretilneck y Pesatti, una relación que se deterioró durante el último año y que hoy atraviesa buena parte de la dinámica institucional de la provincia.

A fines de 2025, Pesatti habilitó el reconocimiento del bloque Cambia Río Negro, integrado por dirigentes alineados con el diputado nacional Aníbal Tortoriello. Posteriormente avanzó también un pedido para la conformación de una bancada de La Libertad Avanza, encabezada inicialmente por el legislador roquense César Domínguez.

Sin embargo, desde el bloque oficialista de Juntos Somos Río Negro surgieron objeciones y la discusión quedó empantanada. La definición ahora depende de la comisión de Labor Parlamentaria, donde deberán reunirse los presidentes de bloque para resolver si ratifican o rechazan las decisiones adoptadas por la Presidencia de la Legislatura.

La falta de acuerdo político mantiene congelada una resolución que se transformó en el principal factor detrás de las reiteradas postergaciones.

Campaña anticipada y recinto vacío

Paradójicamente, mientras el recinto permanece cerrado, la actividad política se encuentra en plena ebullición.

La Libertad Avanza continúa avanzando sobre sectores del PRO y sumó nuevas adhesiones, entre ellas la de la legisladora barilochense Martina Lacour, quien recientemente formalizó su afiliación al espacio libertario. También se produjeron movimientos de dirigentes cercanos a Tortoriello, consolidando un reordenamiento opositor con impacto directo en la composición futura de la Legislatura.

Al mismo tiempo, el sector que permanece dentro del PRO busca fortalecerse alrededor de la figura del expresidente Mauricio Macri, mientras que Juntos Somos Río Negro concentra esfuerzos en reorganizar su estructura partidaria y en el lanzamiento formal de la nueva conducción encabezada por el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler.

Una señal de alerta institucional

Aunque las comisiones continúan reuniéndose y algunos proyectos avanzan —entre ellos la adhesión provincial al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI)—, la imposibilidad de sostener un calendario legislativo normal comienza a generar preocupación.

La promesa inicial de que las diferencias políticas no afectarían a las instituciones parece haber quedado atrás. Hoy, la prolongada incertidumbre sobre los nuevos bloques y las sucesivas postergaciones de las sesiones muestran que la disputa por el poder ya tiene efectos visibles sobre uno de los principales órganos de representación de la provincia.

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