Una bebé de 14 meses murió en España luego de permanecer dos meses internada en estado crítico por graves quemaduras que afectaron cerca del 60% de su cuerpo. El hecho ocurrió en la localidad de Bormujos, en la provincia de Sevilla, y es investigado por la Justicia y la Policía Nacional.
La menor había sido ingresada en marzo al Hospital Virgen del Rocío, donde llegó con lesiones de extrema gravedad presuntamente sufridas mientras era bañada por la entonces pareja de su madre. La niña falleció el 29 de mayo, pese a las múltiples intervenciones quirúrgicas y tratamientos realizados durante su internación.
La madre de la bebé muerta en Sevilla: “Si hubiese sido un accidente, no se quema las córneas” https://t.co/gX1QLqRKvR pic.twitter.com/CWBvX243g1
— EL MUNDO (@elmundoes) June 3, 2026
El caso es llevado adelante por el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional y por el Juzgado de Instrucción N°11 de Sevilla, que intenta establecer con precisión cómo se produjeron las quemaduras. Cuando la menor ingresó al hospital, el personal médico dio aviso inmediato a las autoridades debido a la gravedad del cuadro y a las dudas sobre la mecánica del hecho.
La madre de la niña, Andrea Burdalo, rechazó la versión de un accidente doméstico y aseguró que las explicaciones brindadas por su expareja presentan inconsistencias. “Al primer llanto que escuché, fui al cuarto de baño y encontré a mi hija achicharrada de la cabeza a los pies”, declaró en medios españoles.

También cuestionó la hipótesis de que la menor haya activado por sí sola el agua caliente, como habría sostenido el sospechoso, al considerar que por su edad no era posible y que las lesiones no coinciden con ese relato. La abuela de la niña también descartó esa versión.
El hombre señalado declaró inicialmente como investigado y no fue detenido. Tras la muerte de la bebé, la causa pasó a ser tramitada como un presunto homicidio y quedó a cargo del Grupo de Homicidios.
Fuentes judiciales indicaron que el acusado ya había prestado declaración y se espera que vuelva a ser citado en los próximos días. La investigación reúne testimonios del entorno familiar y del personal médico que asistió a la menor durante su internación.

El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, confirmó que por el momento no hay detenidos y que todas las hipótesis continúan abiertas. Según explicó, las quemaduras podrían haberse producido durante un baño o ducha con agua muy caliente, aunque será la autopsia la que determine la causa exacta.

Mientras avanza la investigación, la familia de la niña reclama justicia y sostiene que la muerte pudo haberse evitado. “Nunca debió morir”, expresó la madre, que pidió que se esclarezcan todas las responsabilidades en el caso.
Fuente: Medios






