Se trata de Cintia Belén Álvarez, condenada por infracción a la Ley 23.737. En 2025 había recibido una pena de 4 años y medio de prisión efectiva, aunque posteriormente se le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria por razones familiares.
Según fuentes judiciales, durante los primeros meses no se registraron incumplimientos en las pautas de conducta impuestas. Sin embargo, en las últimas semanas el Ministerio Público Fiscal constató que se desconocía su paradero, por lo que el Tribunal Oral Federal de Neuquén ordenó su captura inmediata el 27 de mayo.
El operativo para localizarla fue llevado adelante por la Policía Federal Argentina y la División Antinarcóticos de la Policía de Neuquén, en coordinación con fuerzas de otras provincias. Finalmente, Álvarez fue ubicada y detenida en Mendoza.
Quedó alojada en un penal federal de Cuyo
La detención fue confirmada esta semana durante una audiencia ante el juez de Ejecución, quien dispuso que permanezca alojada en el Complejo Penitenciario Federal VI de Cuyo y le revocó el beneficio de la prisión domiciliaria.
La condena de Álvarez se originó en una causa por narcotráfico investigada por el Departamento Antinarcóticos de la Policía de Neuquén. La pesquisa apuntaba a un presunto kiosco narco que funcionaba en una vivienda de calle Chacho Peñaloza, en la ciudad de Centenario.
Durante el allanamiento se secuestró una pequeña cantidad de droga, una balanza digital y dinero en efectivo. Tanto Álvarez como su entonces pareja, un albañil de 34 años, fueron acusados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
La principal sospechosa del kiosco narco
En las investigaciones judiciales, Álvarez fue señalada como la principal responsable de la venta de drogas. De acuerdo con lo expuesto en audiencias recientes, incluso cuando el hombre no se encontraba en la vivienda, el movimiento de compradores continuaba normalmente.
Por ese motivo, en un juicio abreviado realizado el 29 de agosto de 2025, la mujer fue condenada a 4 años y medio de prisión efectiva por tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia con fines de comercialización. La sentencia le atribuyó un total de cuatro hechos.
En el mismo expediente, la expareja de Álvarez fue considerada partícipe secundario y recibió una condena de tres años de prisión en suspenso.
Al notificarlo del fallo, el juez del Tribunal Oral Federal le recordó que acumula cuatro condenas previas y le advirtió que una nueva causa penal podría derivar en su encarcelamiento efectivo.
Fuente: Medios







