El proyecto llegó al recinto con el respaldo de intendentes neuquinos, del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y de unas 35 empresas vinculadas a la actividad hidrocarburífera de Cutral Co y Plaza Huincul. Los votos en contra provinieron de los bloques de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y los legisladores Mónica Guanque y Federico Méndez, de Democracia Neuquén.

Durante el debate, el diputado Damián Canuto (PRO), uno de los miembros informantes, defendió la iniciativa al considerar que permitirá generar condiciones para atraer inversiones y potenciar las exportaciones de gas.
“Las inversiones no llueven por un fenómeno de la naturaleza”, sostuvo el legislador, quien destacó que el acuerdo entre la provincia e YPF permitirá desarrollar infraestructura clave para exportar GNL y generar ingresos que actualmente Neuquén no percibe.
Canuto rechazó las críticas sobre una eventual reducción de regalías y afirmó que el convenio contempla “condiciones promocionales” necesarias para concretar inversiones de gran escala. Según explicó, la provincia obtendrá recursos que hoy no existen porque el proyecto permitirá desarrollar una nueva cadena exportadora.
En la misma línea se expresó Francisco Lepore (Avanzar), quien señaló que la principal limitación para el crecimiento de la industria gasífera es la capacidad de transporte. Según indicó, el proyecto de GNL permitirá superar esa barrera mediante la construcción de infraestructura específica para licuar y exportar gas hacia mercados internacionales.

El legislador destacó que la iniciativa contempla inversiones estimadas en 25 mil millones de dólares y la construcción de un gasoducto propio para transportar hasta 67 millones de metros cúbicos diarios, equivalente a aproximadamente la mitad de la producción actual de gas de la cuenca neuquina.
También defendió el esquema de regalías acordado, al señalar que estará vinculado al índice internacional JKM, referencia utilizada en los mercados asiáticos de Japón y Corea, cuyos valores históricamente se ubicaron por encima de otros indicadores internacionales.
Por su parte, Ernesto Novoa (Comunidad) remarcó que cualquier controversia derivada del acuerdo tendrá jurisdicción en Neuquén y comparó la iniciativa con el acuerdo YPF-Chevron firmado en 2013, que —según afirmó— terminó impulsando el desarrollo productivo de la provincia.
Las críticas de la oposición
Desde el Frente de Izquierda, Andrés Blanco cuestionó el proyecto y aseguró que se enmarca en la misma lógica de beneficios impulsada por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según sostuvo, la reducción de regalías representa “una entrega brutal” de recursos provinciales.
En tanto, Lorena Parrilli (Unión por la Patria) criticó la velocidad con la que se trató la iniciativa y advirtió que el esquema propuesto favorece la maximización de ganancias empresariales en detrimento de los ingresos provinciales.
Las objeciones también fueron compartidas por César Gass (UCR), quien cuestionó la falta de debate en comisiones, y por Darío Martínez (Unión por la Patria), exsecretario de Energía de la Nación, quien recordó que durante su gestión se incrementó significativamente la producción hidrocarburífera sin necesidad de modificar el porcentaje de regalías.
Martínez señaló que proyectos como el Gasoducto Néstor Kirchner, el Plan Gas y las exportaciones a Chile avanzaron sin discutir una reducción en la participación provincial. Además, cuestionó los fundamentos técnicos utilizados para justificar la baja de regalías en el nuevo esquema.
Cómo funcionará el nuevo esquema de regalías

Uno de los puntos centrales del acuerdo establece una nueva metodología para calcular las regalías del gas destinado a exportación como GNL.
Mientras que la producción destinada al mercado interno continuará tributando sobre el precio del gas natural firme, el volumen enviado a la planta de licuefacción estará atado al índice internacional JKM (Japan Korea Marker), referencia del mercado asiático.
El esquema prevé regalías variables según la evolución del precio internacional:
• 7,5% cuando el valor promedio del GNL sea inferior a 16 dólares por millón de BTU (MMBtu).
• 10% cuando el precio se ubique entre 16 y 20 dólares por MMBtu.
• 12% cuando la cotización alcance o supere los 20 dólares por MMBtu.
Según los fundamentos del acuerdo, este sistema busca sostener la rentabilidad de las inversiones cuando los precios internacionales sean bajos y permitir que la provincia capture una mayor renta cuando los valores del mercado aumenten.
Además, se establece que los parámetros serán revisados cada tres años para adecuarlos a la evolución de los precios internacionales y a las condiciones del mercado energético.
Fuente: Medios




