La Cámara de Diputados aprobó este miércoles y dio media sanción al proyecto que crea el nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una iniciativa impulsada por el Gobierno para atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos e industrias de alto valor agregado.
El régimen está diseñado para fomentar proyectos vinculados a actividades que aún no están desarrolladas en el país o que se encuentran en etapas experimentales. Entre los sectores alcanzados figuran la industrialización de minerales críticos como el litio y el uranio, la biotecnología, la producción de baterías, el hidrógeno verde, los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas, los paneles solares, los reactores nucleares de pequeña y mediana escala, los semiconductores y la inteligencia artificial.
Para acceder a los beneficios, las empresas deberán presentar proyectos con una inversión mínima de US$1.000 millones, una cifra que quintuplica el piso exigido por el RIGI original, que era de US$200 millones.

El proyecto contempla un esquema de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un período de 30 años. Además, el nuevo régimen estará vigente durante cinco años, con la posibilidad de extenderse por uno más, a diferencia del RIGI actual, cuya duración fue de dos años con una prórroga adicional.
Entre los principales incentivos se destacan la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, la amortización acelerada de inversiones, certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales con una alícuota única del 10%.
Asimismo, el régimen permite deducir quebrantos sin límite temporal, establece una alícuota del 7% para los dividendos —que descenderá al 3,5% luego de cuatro años de adhesión— y elimina los derechos de importación y exportación, además de restricciones y cupos para operar.
Otro de los puntos centrales es la disponibilidad progresiva de las divisas provenientes de las exportaciones. A partir del tercer año de adhesión, las empresas podrán disponer del 100% de los dólares generados por sus ventas al exterior.
A diferencia del RIGI vigente, el Súper RIGI es más acotado en su alcance, ya que excluye proyectos vinculados a recursos naturales, infraestructura y ampliaciones de emprendimientos preexistentes, concentrándose exclusivamente en nuevas industrias de base tecnológica.
Fuente: Medios




